Caso Epstein vuelve al centro del debate político en Estados Unidos tras confirmarse que el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton testificarán ante la Cámara de Representantes como parte de la investigación legislativa sobre la red del financiero Jeffrey Epstein. Aunque ninguno ha sido acusado formalmente, los legisladores buscan esclarecer posibles vínculos, comunicaciones y contextos en los que ambos coincidieron con Epstein durante años en los que éste se movía en círculos de poder político y económico.

La comparecencia fue confirmada por el vocero de Bill Clinton, Ángel Ureña, quien señaló que ambos acudirán en calidad de testigos y actuarán de buena fe. La decisión ha generado atención internacional, no sólo por el peso político de los involucrados, sino por el alcance que sigue teniendo uno de los escándalos más sensibles de las últimas décadas.
El Congreso reactiva la investigación sobre la red Epstein
La citación de los Clinton se enmarca en una investigación más amplia impulsada por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, cuyo objetivo es determinar cómo figuras públicas, empresarios y líderes políticos pudieron interactuar con Jeffrey Epstein mientras éste cometía delitos de abuso sexual y tráfico de menores.
De acuerdo con legisladores, la comparecencia no implica una acusación directa, sino un intento por reconstruir una red de relaciones, comunicaciones y omisiones que permitieron a Epstein operar durante años sin consecuencias judiciales. El caso ha vuelto a cobrar fuerza tras la reciente desclasificación de millones de documentos oficiales.
La postura de Bill y Hillary Clinton ante el proceso
En una publicación difundida en la red social X, el vocero Ángel Ureña afirmó que el expresidente “estará ahí” y que la decisión de testificar busca sentar un precedente de cooperación con las investigaciones del Congreso. También sostuvo que los Clinton han actuado con transparencia y que esperan un trato institucional por parte de los legisladores.
Bill Clinton ya había reconocido en el pasado haber coincidido con Epstein en algunos eventos y viajes, aunque ha negado cualquier conocimiento o participación en actividades ilícitas. Hillary Clinton, por su parte, no ha sido vinculada directamente al financista, pero su presencia es considerada relevante por su papel como figura central de la política estadounidense durante años clave.
Millones de documentos reavivan el escándalo
Uno de los detonantes de esta nueva etapa del caso Epstein fue la publicación, la semana pasada, de más de tres millones de páginas de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El material incluye alrededor de 2 mil videos y más de 180 mil imágenes relacionadas con la investigación.
Sin embargo, la liberación de los archivos fue duramente criticada por legisladores y víctimas, quienes denunciaron retrasos, errores de redacción y la exposición involuntaria de datos sensibles. Entre las principales preocupaciones estuvo la revelación de nombres de sobrevivientes, incluidos menores de edad, lo que obligó a retirar temporalmente miles de archivos para revisar los protocolos de protección.
Críticas al manejo institucional del caso
Organizaciones de víctimas y defensores de derechos humanos han señalado que el manejo del material refuerza la percepción de negligencia institucional en torno al caso Epstein. Aseguran que, a pesar del volumen de información, aún existen vacíos sobre quiénes protegieron al financista y por qué sus actividades no fueron detenidas antes.
Para los legisladores, la comparecencia de figuras como Bill y Hillary Clinton es clave para entender cómo Epstein logró mantener acceso a espacios de poder durante tanto tiempo, y si existieron fallas estructurales en los mecanismos de control político y judicial.
Trump pide cerrar el capítulo Epstein
En medio de la controversia, el presidente estadounidense Donald Trump declaró desde la Casa Blanca que considera que el Departamento de Justicia debería “dejar de lado” el caso Epstein. El mandatario reiteró que no tuvo ninguna implicación con el magnate y calificó la investigación como un tema que ha sido explotado políticamente.
Las declaraciones de Trump contrastan con la postura del Congreso, que insiste en mantener abiertas las indagatorias ante la presión pública y la demanda de justicia por parte de las víctimas.
Un precedente político y simbólico
La comparecencia de los Clinton ante la Cámara de Representantes podría marcar un precedente en la rendición de cuentas de figuras de alto perfil político. Aunque no enfrentan cargos, su testimonio se considera relevante para reconstruir una de las tramas más oscuras de abuso, poder y encubrimiento en la historia reciente de Estados Unidos.
En un contexto de desconfianza hacia las élites políticas, el caso Epstein sigue siendo un recordatorio de las consecuencias de la opacidad institucional y de la importancia de esclarecer, sin excepciones, las responsabilidades que pudieron facilitar uno de los mayores escándalos de abuso sexual del siglo XXI.