El canciller ruso, Serguéi Lavrov, calificó como “provocadora” la actividad militar de Estados Unidos y sus aliados en Asia contra Corea del Norte, durante un encuentro con su homólogo surcoreano, Cho Hyun, en el marco del 80 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Rusia acusa a EE.UU. de aumentar la tensión
En un comunicado emitido por la Cancillería de Rusia, Lavrov señaló que las maniobras militares conjuntas de Washington y sus aliados en la región no contribuyen a la estabilidad.
“En el contexto de la situación en la península de Corea, Rusia señaló el carácter provocador de la actividad militar de EE.UU. y sus aliados asiáticos contra Corea del Norte, así como condenó su política de intensificar las sanciones y la presión militar sobre Pyongyang”, indica el documento.
La postura de Moscú coincide con su estrategia de respaldar a Corea del Norte en foros internacionales frente a lo que considera una política hostil de Occidente.
Llamado al diálogo de respeto mutuo
Lavrov sostuvo que, para garantizar la paz y la estabilidad a largo plazo en el noreste de Asia, es inevitable retomar un diálogo basado en el respeto mutuo y en las condiciones actuales de la península.
Según el ministro ruso, insistir en presiones militares y económicas solo agudiza el riesgo de una escalada y dificulta los esfuerzos diplomáticos.
Corea del Norte abre la puerta a negociaciones
El 22 de septiembre, el líder norcoreano, Kim Jong-un, declaró que está dispuesto a retomar el diálogo con Washington, aunque puso como condición que Estados Unidos abandone la exigencia de la desnuclearización de la península.
Esta posición refleja la estrategia de Pyongyang de mantener su programa nuclear como un pilar de defensa y negociación, mientras busca concesiones económicas y políticas de Occidente.
Tensiones en una región estratégica
La península de Corea continúa siendo uno de los focos de mayor tensión geopolítica en Asia, donde confluyen los intereses de potencias como Estados Unidos, China, Rusia, Japón y Corea del Sur.
El mensaje de Lavrov en la ONU refuerza la postura rusa de cuestionar la presencia militar estadounidense en Asia-Pacífico, al tiempo que ofrece un guiño diplomático a Pyongyang en medio del aislamiento internacional que enfrenta.
