Rusia advierte a EE.UU. contra “alianza militar” anti-Pyongyang

Rusia advierte a EE.UU. contra “alianza militar” anti-Pyongyang
Rusia advierte a EE.UU. contra “alianza militar” anti-Pyongyang

La alianza entre Rusia y Corea del Norte se consolida. Durante una visita a Pyongyang, el canciller ruso Sergey Lavrov advirtió a la coalición liderada por EE.UU. contra la formación de una «alianza militar» y expresó su «respeto» por el programa nuclear de Kim Jong Un.

En un movimiento que redefine los equilibrios geopolíticos en Asia, Rusia ha emitido una severa advertencia a Estados Unidos y sus aliados, Japón y Corea del Sur, contra la formación de una asociación de seguridad dirigida a Corea del Norte. La declaración se produjo durante una visita de alto nivel del Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, a Pyongyang, donde se reunió con el líder norcoreano Kim Jong Un, solidificando un eje que desafía directamente el orden liderado por Washington en la región.[6, 8]

La visita de Lavrov no es un mero gesto diplomático; representa la culminación de una relación cada vez más pragmática y transaccional. Impulsada por necesidades mutuas, esta alianza se ha convertido en un «eje de saboteadores» con el objetivo compartido de socavar la influencia occidental.

La Advertencia de Moscú y el Respaldo Nuclear

Durante su encuentro con su homóloga norcoreana, Choe Son Hui, Lavrov fue explícito al advertir contra la construcción de «alianzas dirigidas contra nadie, incluyendo a Corea del Norte y, por supuesto, a Rusia».

Pero el punto más disruptivo de su discurso fue la justificación de Moscú para el arsenal de Pyongyang. Lavrov declaró que Rusia «respeta» el programa de armas nucleares de Corea del Norte, afirmando comprender que es un elemento disuasorio necesario frente a las amenazas militares de la alianza trilateral liderada por EE.UU.. Esta declaración rompe radicalmente con el consenso internacional previo y señala la voluntad de Rusia de desafiar las normas globales para alcanzar sus objetivos estratégicos.

«Respetamos las aspiraciones de Corea del Norte y entendemos las razones por las que está llevando a cabo un desarrollo nuclear.» – Sergey Lavrov, Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia.

Un Eje de Apoyo Mutuo

La cooperación no es unilateral. A cambio del respaldo diplomático y la potencial transferencia de tecnología militar avanzada, Corea del Norte ha reafirmado su apoyo «incondicional» y «inequívoco» a la guerra de Rusia en Ucrania. La ministra Choe Son Hui llegó a describir la relación como una «alianza invencible».

Este apoyo se ha materializado en el suministro de miles de tropas y municiones norcoreanas a las fuerzas rusas, un hecho que preocupa profundamente a Washington y sus aliados. La principal inquietud es que, a cambio, Rusia pueda proporcionar a Pyongyang tecnología sensible que acelere y potencie sus programas de misiles y armas nucleares.

La Respuesta de la Alianza Trilateral

La creciente cercanía entre Moscú y Pyongyang ha provocado una reacción directa de la alianza entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. Estos países han intensificado sus ejercicios militares conjuntos, incluyendo un reciente simulacro aéreo con bombarderos B-52H con capacidad nuclear, diseñados para mejorar su capacidad de disuasión y respuesta ante la amenaza norcoreana.

Los jefes militares de los tres países se reunieron en Seúl para coordinar su respuesta, instando a Corea del Norte a cesar todas las «actividades ilegales que desestabilizan la península de Corea».

La visita de Lavrov, que incluyó una reunión con Kim Jong Un y conversaciones en la ciudad turística de Wonsan, donde el canciller ruso sugirió que los turistas rusos estarían «ansiosos por venir», no es solo una cuestión regional. Se enmarca en una confrontación global más amplia, donde Rusia, necesitada de material bélico, y Corea del Norte, ávida de tecnología y legitimidad, han encontrado en su conveniencia mutua una poderosa herramienta para desafiar a Occidente y crear un «segundo frente» de inestabilidad en Asia.

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