Un informe de la ONU reveló que los bosques del norte global se han expandido significativamente, ganando un territorio mayor que Francia y aumentando en 11 % su capacidad de almacenar dióxido de carbono. Este avance ha sido posible gracias a políticas de conservación y protección ambiental que suman más de 300 millones de hectáreas con protección legal.
Sin embargo, el mismo estudio advierte que el cambio climático, los incendios forestales y las plagas están frenando esta expansión. Si no se refuerzan las políticas nacionales, los bosques podrían dejar de ser sumideros de carbono y transformarse en emisores, agravando el calentamiento global.
Un contraste con el resto del mundo
Mientras Europa, Norteamérica, el Cáucaso y Asia Central muestran avances, el resto del planeta pierde cerca de 11 millones de hectáreas de bosques cada año, según la FAO. Actualmente, estas regiones concentran el 42 % de los bosques del mundo y casi la mitad de los bosques primarios, esenciales para la biodiversidad y la estabilidad climática global.
Los países con mayor cobertura forestal son Finlandia (74 % de su territorio), Rusia (50 %), Canadá (41 %), España (38 %) y Estados Unidos (33 %). Sin embargo, el informe advierte que la expansión se desacelera, poniendo en riesgo décadas de esfuerzo ambiental.
“El futuro de los bosques dependerá de la velocidad del cambio climático y de cómo logremos gestionarlo”, señaló Roman Michalak, experto de la Comisión de la ONU.


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