Arrestado de nuevo: el expresidente de Corea del Sur vuelve a prisión

Arrestado de nuevo: el expresidente de Corea del Sur vuelve a prisión
Arrestado de nuevo: el expresidente de Corea del Sur vuelve a prisión

En un giro dramático que profundiza la crisis política de Corea del Sur, el expresidente Yoon Suk Yeol ha sido arrestado por segunda vez, acusado de intentar dar un golpe de estado y de destruir pruebas, apenas cuatro meses después de haber sido liberado.

La saga política de Corea del Sur, a menudo más dramática que sus famosas series de televisión, ha escrito un nuevo y explosivo capítulo. El expresidente conservador Yoon Suk Yeol fue enviado de vuelta a un centro de detención en la madrugada del jueves, después de que un tribunal de Seúl aprobara una nueva orden de arresto en su contra.

La decisión del Tribunal del Distrito Central de Seúl se basa en la solicitud de un fiscal especial, quien argumentó que Yoon, destituido formalmente en abril, representa un riesgo de destrucción de pruebas en la investigación sobre su intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.

Este es un hecho sin precedentes: Yoon se convierte en el primer presidente surcoreano en ser arrestado, liberado y vuelto a arrestar en cuestión de meses, en uno de los casos criminales más graves de la historia moderna del país.

Los Cargos: Insurrección y Encubrimiento

Yoon fue acusado originalmente de rebelión por su intento de tomar el poder el 3 de diciembre. En esa fecha, declaró la ley marcial y desplegó soldados armados en el parlamento para, según los fiscales, tomar el control de la legislatura, las oficinas electorales y detener a sus oponentes políticos. La medida duró solo unas horas antes de que los legisladores lograran anularla.

Aunque fue arrestado en enero, un tribunal ordenó su liberación en marzo por cuestiones de procedimiento, permitiéndole enfrentar el juicio en libertad. Sin embargo, la investigación, ahora en manos de un equipo de fiscales especiales bajo el nuevo gobierno del presidente liberal Lee Jae Myung, ha destapado nuevas y graves acusaciones:

  • Obstrucción a la justicia y abuso de poder: Se le acusa de haber eludido los procedimientos legales requeridos para declarar la ley marcial, como la deliberación formal del gabinete.
  • Falsificación y destrucción de documentos: Se sospecha que Yoon fabricó documentos, incluida la proclamación de la ley marcial, para intentar dar una apariencia de legalidad a sus acciones. Además, se le acusa de ordenar a sus oficiales de seguridad que borraran los registros de los servidores de «teléfonos secretos» que presuntamente usó para comunicarse con los comandantes militares implicados en el golpe.

«Luchando Solo»: El Drama en el Tribunal

Durante una audiencia de siete horas el miércoles, un desafiante Yoon negó todos los cargos. En una declaración cargada de dramatismo, afirmó ante el juez que estaba «luchando solo» y que su equipo legal estaba bajo presión, con abogados retirándose del caso uno por uno.

«Uno por uno, mis abogados se están yendo, y pronto tendré que luchar solo en esto», dijo Yoon, según informes de prensa.

Sus abogados argumentaron que la detención era innecesaria, ya que no ostenta ningún poder oficial. Sin embargo, la fiscalía insistió en el riesgo de destrucción de pruebas y la gravedad de los cargos, que son punibles con la pena de muerte o cadena perpetua.

El nuevo arresto podría mantener a Yoon en prisión preventiva durante meses mientras la fiscalía prepara la acusación formal por los nuevos cargos. Si es declarado culpable, podría enfrentar una larga condena en prisión.

Este caso no es solo el juicio de un hombre, sino una prueba de fuego para la democracia surcoreana, que se ha visto sacudida por un escándalo de poder, traición y un intento de subvertir la voluntad popular que ha dejado al país en vilo.

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