Alemania está evaluando la compra directa de dos sistemas de misiles Patriot a Estados Unidos para su posterior envío a Ucrania, un movimiento estratégico que evidencia la creciente presión sobre las potencias europeas para que asuman un mayor rol en la defensa de Kiev.
Berlín, Alemania.- El motor económico de Europa está considerando dar un paso militar de gran envergadura. El gobierno alemán, liderado por el canciller Olaf Scholz, está estudiando activamente la posibilidad de adquirir sistemas de defensa aérea Patriot de fabricación estadounidense con el objetivo de transferirlos a Ucrania para reforzar su escudo frente a los constantes ataques aéreos rusos.
Según informes de medios alemanes como Bild, Berlín ya habría presentado una propuesta a Washington para la compra de dos de estos sofisticados y costosos sistemas, y estaría a la espera de una respuesta del Pentágono. La confirmación de esta operación se espera para mediados de mes, cuando el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, tiene previsto viajar a Estados Unidos para reunirse con su homólogo.
Este movimiento no puede entenderse de forma aislada. Se produce en un contexto geopolítico de doble presión. Por un lado, la reciente acusación sobre el uso de armas químicas por parte de Rusia aumenta la urgencia de dotar a Ucrania de mejores capacidades defensivas. Por otro, y de manera crucial, la administración Trump en Estados Unidos ha iniciado una revisión de su ayuda militar a Kiev, suspendiendo temporalmente algunos envíos y dejando claro que espera que «Europa haga más por la defensa de su propio continente».
La posible compra alemana es una respuesta directa a este nuevo escenario. Demuestra que las principales capitales europeas están asumiendo que deben tomar la iniciativa y la carga financiera de la defensa de Ucrania ante un posible repliegue de su principal aliado transatlántico.
Dentro de la coalición de gobierno en Alemania, este tipo de decisiones genera un intenso debate. Históricamente, el Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz ha mantenido una postura más cautelosa en cuanto al envío de armamento ofensivo o de largo alcance. En contraste, sus socios de coalición, Los Verdes, con la ministra de Exteriores Annalena Baerbock a la cabeza, han abogado por un apoyo más robusto y rápido a Ucrania. La decisión sobre los Patriot será un termómetro clave para medir el equilibrio de poder y la dirección estratégica dentro del gobierno de la mayor economía de la UE.
