El Tren Maya sigue creciendo: el Gobierno expropia 278 mil metros cuadrados de terrenos privados en cuatro estados
El Gobierno de México publicó este viernes 18 de julio dos nuevos decretos de expropiación para continuar con las obras del Tren Maya. En total, se trata de 278,738.34 metros cuadrados, lo que equivale a 27.8 hectáreas de terrenos de propiedad privada que ahora pasarán a manos de la Federación.
Las tierras están distribuidas en 52 predios ubicados en los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y serán destinadas a la construcción de diferentes tramos del proyecto ferroviario.
¿Dónde están los terrenos?
Los terrenos se ubican en los municipios de Palenque (Chiapas); Candelaria, Calakmul, Hecelchakán, Dzitbalché y Campeche (Campeche); Mérida, Umán, Valladolid e Izamal (Yucatán); así como en Puerto Morelos, Tulum, Solidaridad, Othón P. Blanco y Bacalar (Quintana Roo).
Algunos terrenos son pequeños, de apenas unos metros cuadrados, y otros rebasan los 10 mil metros, como el caso de un predio en Palenque y otro más en Izamal.
¿Para qué se expropian?
Las autoridades explican que estos terrenos serán usados para continuar la construcción de los tramos 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 del Tren Maya. El megaproyecto busca mejorar la conectividad del sureste mexicano, facilitar el transporte de personas y mercancías, e impulsar el turismo y el desarrollo económico.
Además, se plantea que la obra funcionará como un corredor humanitario, para llevar alimentos y atención médica a comunidades alejadas, especialmente indígenas y marginadas.
¿Y los dueños qué?
Los propietarios de los terrenos serán indemnizados, siempre y cuando acrediten su derecho legal sobre las tierras. El monto será determinado por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, y será cubierto con el presupuesto autorizado de Tren Maya, S.A. de C.V.
Las personas afectadas pueden acudir a las oficinas de la Sedatu para revisar los planos topográficos y presentar pruebas si están en desacuerdo. Tienen entre 10 y 15 días hábiles, según el caso, para manifestarse.
Si las tierras expropiadas no se usan en cinco años para el proyecto del Tren Maya, los antiguos dueños tienen derecho a solicitar que se les devuelvan, siempre que lo hagan dentro del plazo que marca la ley.
