Basura en cauces: Conagua retiró casi 100 mil toneladas en 2025

Conagua retiró casi 100 mil toneladas de basura en ríos y presas del Valle de México, alertando que los desechos provocan la mayoría de las inundaciones.

Basura en cauces: Conagua retiró casi 100 mil toneladas en 2025
Basura en cauces: Conagua retiró casi 100 mil toneladas en 2025

La basura en cauces no aparece de la nada. Comienza con una botella abandonada en la banqueta, una bolsa arrojada a la coladera o restos de desechos que parecen insignificantes. Sin embargo, su destino final suele ser un sistema hidráulico saturado, dañado y al borde del colapso. En 2025, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó la magnitud del problema: 99 mil 699 toneladas de basura fueron retiradas de cauces, presas y plantas de bombeo en el Valle de México, una cifra que supera por más de 42 mil toneladas lo recolectado en 2024.

Este dato no solo revela un incremento alarmante, sino que expone una crisis estructural que se repite año con año, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando los sistemas de drenaje trabajan al límite.

¿Por qué la basura en cauces provoca inundaciones?

Durante la primera sesión del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas, Citlalli Peraza Camacho, directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, lanzó una advertencia clara: entre ocho y nueve de cada 10 inundaciones están relacionadas directamente con tapones de basura.

Estos tapones no solo bloquean alcantarillas superficiales, sino que avanzan hacia túneles de interconexión del drenaje profundo, dañando rejillas, equipos de bombeo e infraestructura crítica. En algunos casos, el personal debe descender más de 30 metros de profundidad para retirar residuos que jamás debieron llegar ahí.

Las cifras detrás de la emergencia hidráulica

Del total de basura retirada en 2025:

  • 98 mil 484.79 toneladas se encontraban en cauces
  • 624 toneladas fueron extraídas de la planta de bombeo La Caldera y captaciones del Túnel Río de la Compañía
  • 489.6 toneladas provinieron de El Caracol, el Túnel Emisor Oriente y el Interceptor Río de los Remedios en Ecatepec
  • 100.8 toneladas se retiraron de Casa Colorada Profunda, en San Salvador Atenco

Estas cifras reflejan el impacto directo de la basura en cauces sobre infraestructuras clave que sostienen el equilibrio hidráulico del Valle de México.

El desazolve: una tarea anual que no admite omisiones

Además de la basura, el azolve representa otro enemigo silencioso. Conagua informó que en 2025 se extrajeron 726 mil 291 metros cúbicos de lodo y sedimentos, superando lo registrado en 2024. Cada temporada de lluvias, los ríos acumulan capas de entre 30 centímetros y un metro de residuos y lodo, reduciendo su capacidad hidráulica.

Cuando este proceso no se atiende, el agua pierde su cauce natural, se desborda y genera inundaciones que afectan viviendas, vialidades y comercios. Infraestructuras como el Gran Canal del Desagüe, los drenes Chimalhuacán I y II y el General del Valle de México requieren mantenimiento constante para evitar colapsos mayores.

Una responsabilidad compartida

La directora de Conagua hizo un llamado directo a la ciudadanía para denunciar a quienes arrojan basura en ríos y cuerpos de agua federales. El problema no es exclusivo de las autoridades: cada desecho mal gestionado tiene consecuencias colectivas.

La basura en cauces no solo encarece los trabajos de mantenimiento, sino que pone en riesgo vidas humanas, daña ecosistemas y acelera el deterioro de una infraestructura que ya opera bajo presión extrema.

Un problema que aún puede revertirse

Aunque las cifras son preocupantes, también evidencian un esfuerzo institucional sin precedentes. Retirar casi 100 mil toneladas de basura en un solo año demuestra que el problema es visible y atendido, pero también que la solución de fondo está en la prevención.

Cambiar hábitos cotidianos, reforzar la cultura de la denuncia y entender que una coladera no es un basurero son pasos esenciales para evitar que la basura en cauces siga siendo la causa principal de inundaciones en México.

Porque al final, cada residuo que no llega al drenaje es una inundación menos que lamentar. Y mientras no se entienda esa conexión directa, la basura en cauces seguirá siendo una amenaza constante para millones de personas.

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