La Secretaría de la Defensa Nacional, a través del Agrupamiento de Ingenieros “Felipe Ángeles”, informó que la infraestructura que permitirá operar al Tren Maya como transporte de carga en el sureste del país registra ya un avance del 25 por ciento en su primera fase.
El responsable de los trabajos, el general Ricardo Vallejo Suárez, explicó que este proyecto forma parte de la estrategia federal para fortalecer el desarrollo económico de la región y diversificar el uso del Tren Maya, que actualmente opera en su modalidad de pasajeros.
De acuerdo con el informe oficial, los ingenieros militares trabajan en la construcción de cuatro complejos de carga considerados estratégicos: Palenque, Poxilá —al sur de Mérida—, Progreso, que conectará el puerto con la red ferroviaria, y Cancún. Cada uno de estos puntos funcionará como centro logístico para la recepción, almacenamiento y distribución de mercancías.
En estos espacios se edifican patios ferroviarios, áreas de maniobras, bodegas, infraestructura administrativa y conexiones con otras redes de transporte. Los patios permitirán organizar los trenes de carga, armar y desarmar convoyes, y agilizar el movimiento de productos hacia distintos destinos del sureste.
Nuevas vías y corredores
Uno de los trabajos más importantes es la construcción de nueva vía férrea. Se están tendiendo aproximadamente 70 kilómetros de rieles entre Mérida y Progreso para conectar de forma directa la capital yucateca con su principal puerto marítimo. Esto permitirá que mercancías que lleguen por barco puedan trasladarse por tren hacia otros puntos de la península y del país.
Además, se rehabilita y replica un corredor que parte de Poxilá y se conecta con la vía del Tren Maya de pasajeros. Este tramo enlaza con la zona industrial de Mérida, donde durante años existió infraestructura ferroviaria que dejó de utilizarse. Ahora, ese corredor se moderniza para impulsar el transporte de carga.
En conjunto, la primera etapa contempla cientos dekilómetros de esfuerzo constructivo. Esta cifra incluye 101 kilómetros de vías de patio en los complejos de carga, los 70 kilómetros de vía nueva entre Mérida y Progreso, y otros trabajos asociados a la red ferroviaria.
El general Ricardo Vallejo afirmó que no se trata solamente de colocar rieles. Explicó que, antes de que pase el tren, se realizan estudios topográficos, movimientos de tierra, nivelación del terreno y compactación. Posteriormente se colocan durmientes, balasto y rieles, además de sistemas de señalización y seguridad que cumplan con la normatividad ferroviaria.
Permisos ambientales y protección arqueológica
Las obras se desarrollan en una zona con ecosistemas sensibles y riqueza histórica. Por ello, la Secretaría de la Defensa aseguró que cuenta con los manifiestos de impacto ambiental y los estudios técnicos justificativos para el cambio de uso de suelo.
También se aplican programas de prevención, mitigación y compensación ambiental establecidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Esto incluye reforestación, rescate de flora y fauna, y monitoreo constante de los trabajos.
De manera paralela, el Instituto Nacional de Antropología e Historia participa en la liberación de áreas donde se detectan vestigios arqueológicos. Los trabajos de construcción avanzan conforme se obtienen estas autorizaciones, con el objetivo de proteger el patrimonio cultural.
Coordinación con dependencias y empresas
El desarrollo del Tren Maya de carga requiere coordinación con distintas instituciones. El general Vallejo afirmó que los ingenieros militares trabajan con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y autoridades estatales y municipales para la obtención de derechos de vía.
Asimismo, se colabora con organismos como el Centro Nacional de Control de Energía, la Comisión Federal de Electricidad, la Comisión Nacional del Agua, el Centro Nacional de Control del Gas Natural y Pemex. Esto es necesario porque la nueva vía puede cruzar o interactuar con redes eléctricas, hidráulicas o de combustibles que ya existen.
La Agencia de Trenes y los concesionarios de carga también participan en la planeación y ejecución de los proyectos ejecutivos, con el fin de que la infraestructura cumpla con las normas oficiales mexicanas en materia ferroviaria.
Empleo y operación temprana
Hasta el momento se han generado 11 mil 500 empleos directos en esta primera fase de construcción. Se trata de mano de obra local, operadores de maquinaria, ingenieros, técnicos y personal especializado.
La meta es que antes de finalizar el año pueda iniciar una operación temprana de la infraestructura de carga, a cargo de la empresa Tren Maya. Esto permitiría comenzar a mover mercancías mientras continúan otras etapas del proyecto.
El uso del tren para carga abre la puerta a transportar productos agrícolas, materiales de construcción, combustibles y bienes industriales a menor costo y con mayor eficiencia. También podría reducir el tránsito de camiones en carreteras, con beneficios en seguridad y medio ambiente.
Llamado a la población
La Secretaría de la Defensa Nacional pidió a las comunidades ubicadas en las zonas donde se realizan las obras su cooperación y comprensión. Los trabajos implican movimiento de maquinaria pesada y adecuaciones temporales en caminos y accesos.
Según el general Vallejo, el objetivo es consolidar un sistema ferroviario que no solo transporte turistas, sino que también impulse la economía en el sureste mexicano.


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