Los trabajadores de Correos de México en el estado de Veracruz salieron a las calles para alzar la voz. Con pancartas y consignas, exigieron mejores condiciones laborales y denunciaron los bajos salarios que perciben, los cuales —según señalaron— no les permiten cubrir los gastos básicos para desempeñar su trabajo.
La protesta, encabezada por José Luis Alarcón Luna, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Correos de México, sección regional Xalapa, puso de manifiesto una problemática que los empleados aseguran arrastrar desde hace años: salarios estancados, equipo deficiente y falta de apoyo institucional.
“Ya basta, estamos hartos”: la voz del sindicato
Durante la manifestación, Alarcón Luna expresó el descontento generalizado de los empleados postales, quienes aseguran recibir alrededor de 7 mil pesos mensuales, una cifra insuficiente para cubrir los gastos que implica su labor diaria.
“Ya basta, estamos hartos de que la autoridad no haga más. Siempre nos dicen que no hay presupuesto”, señaló el líder sindical. Explicó que, además de los bajos sueldos, los carteros deben pagar de su propio bolsillo el mantenimiento de las motocicletas, la gasolina y otros gastos relacionados con su trabajo.
Esta situación, advirtieron, ha generado un ambiente de desánimo y precariedad entre los trabajadores, que ven cómo sus ingresos se reducen aún más por tener que absorber costos que deberían ser responsabilidad de la empresa.
Desigualdad salarial dentro de la institución
Uno de los principales reclamos de los manifestantes es la enorme brecha salarial entre los trabajadores operativos y los directivos regionales. Según Alarcón Luna, mientras los carteros apenas reciben un ingreso que ronda los 7 mil pesos, los directivos pueden percibir hasta 118 mil pesos mensuales.
“No es justo que mientras nosotros ponemos el esfuerzo diario en las calles, bajo el sol y la lluvia, haya funcionarios con sueldos tan altos que no conocen las condiciones reales en las que trabajamos”, expresó uno de los empleados durante la protesta.
El sindicato sostiene que esta disparidad refleja un modelo administrativo ineficiente y desigual, donde los recursos se concentran en la estructura burocrática, mientras los empleados de base enfrentan el desgaste físico y económico del servicio postal.
Propuesta de reestructuración y uso eficiente de los recursos
Ante esta situación, el sindicato propuso una reestructuración de las direcciones regionales, a las que acusan de duplicar funciones y de representar un costo mensual superior a los 4 millones de pesos.
Alarcón Luna explicó que, si esos recursos se redistribuyeran adecuadamente, podrían destinarse a la modernización del Servicio Postal Mexicano, incluyendo:
- La renovación del parque vehicular, actualmente en malas condiciones.
- La mejora del sistema de rastreo y logística, que permitiría ofrecer un servicio más competitivo.
- El incremento de los salarios para los trabajadores de base.
“Queremos que esos fondos se utilicen en lo que realmente importa: el servicio y la gente que lo hace posible”, recalcó el líder sindical.
Un servicio esencial que pide ser escuchado
El Servicio Postal Mexicano ha sido durante décadas una pieza clave en la comunicación nacional, especialmente en zonas rurales y comunidades alejadas donde otras empresas no tienen presencia. Sin embargo, los trabajadores advierten que la falta de inversión y la desatención institucional están poniendo en riesgo su funcionamiento.
A pesar del avance de la digitalización y las plataformas de mensajería privada, Correos de México continúa siendo un servicio público vital. Los empleados aseguran que, con una adecuada modernización y una política laboral justa, podría recuperar su fuerza y eficiencia.
Un llamado al gobierno y a la dirección nacional
La protesta en Veracruz no es un hecho aislado. Según el sindicato, trabajadores de otras regiones del país comparten las mismas quejas: salarios bajos, herramientas obsoletas y falta de reconocimiento.
Por ello, los manifestantes hicieron un llamado al Gobierno Federal y a la dirección nacional de Correos de México para que escuchen sus demandas y destinen los recursos necesarios para mejorar las condiciones laborales.
“No pedimos lujos, pedimos dignidad”, enfatizó Alarcón Luna. “El correo mexicano ha sido símbolo de servicio y compromiso por generaciones; lo único que queremos es seguir cumpliendo con nuestro trabajo, pero en condiciones justas”.
Una lucha por la dignidad laboral
Las protestas en Veracruz reflejan una crisis estructural dentro del sistema postal nacional, donde el esfuerzo de los trabajadores contrasta con la falta de inversión en infraestructura y salarios.
Mientras los empleados de base reclaman un trato equitativo y una revaloración de su labor, la dirección enfrenta el desafío de reorganizar sus prioridades presupuestales para evitar el colapso de un servicio histórico.
El futuro de Correos de México depende, en gran medida, de escuchar a quienes lo mantienen en pie: los carteros y trabajadores que día a día llevan mensajes, paquetes y esperanzas a cada rincón del país.


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