Una tormenta atípica paralizó la vida en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, dejando decenas de viviendas bajo el agua y a cientos de familias damnificadas. La fuerte lluvia registrada la noche del sábado ocasionó graves inundaciones en al menos cinco colonias, donde los tirantes alcanzaron hasta 40 centímetros dentro de los hogares y más de medio metro en las calles.
El ayuntamiento desplegó más de mil servidores públicos, bomberos y elementos de Protección Civil para auxiliar a los afectados. Mientras tanto, vecinos desesperados bloquearon calles principales para exigir apoyo en el desalojo del agua y en la recuperación de sus bienes dañados.
Colonias más afectadas por la inundación
Las colonias Las Águilas, Ampliación Vicente Villada, Evolución, Metropolitana 2 y Metropolitana 3 fueron las más golpeadas por el fenómeno. En estas zonas, el agua ingresó a cocinas, salas, baños, patios y cisternas, dañando muebles, electrodomésticos y aparatos electrónicos.
Muchas familias tuvieron que pernoctar en los segundos niveles de sus viviendas, resguardándose mientras la planta baja quedaba inservible. El panorama fue devastador: comedores, refrigeradores, cocinas integrales y salas quedaron bajo el agua, sin posibilidad de rescate.
Testimonios de los damnificados
El señor Armando Sarmiento, vecino de la colonia Ampliación Vicente Villada, relató que en cuestión de una hora el agua comenzó a desbordarse del drenaje y terminó entrando a su casa.
“Unos 30 centímetros de nivel de agua, todos los muebles de la planta baja se mojaron, el refrigerador, la cocina integral, hay muebles que se hinchan con el agua y quedan inservibles”, explicó. La situación es más complicada porque su esposa enferma depende de medicamentos que guardaban en el refrigerador dañado.
Otra vecina, Fabiola Salgado Núñez, también de Ampliación Vicente Villada, señaló que la inundación afectó su baño, patio y cisterna. “Estamos todos inundados, no ha bajado el agua y necesitamos que nos ayuden”, expresó, haciendo eco de la angustia de decenas de familias.
Vecinos protestan en busca de apoyo
La desesperación llevó a un grupo de habitantes a bloquear la intersección de la avenida Chimalhuacán y Sor Juana, en pleno Nezahualcóyotl. Su exigencia fue clara: recibir apoyo inmediato del gobierno municipal para extraer el agua de viviendas y comercios.
Las colonias afectadas se encuentran en una zona vulnerable, ya que están conectadas al sistema de drenaje de la Ciudad de México y colindan con la alcaldía Iztapalapa, lo que incrementa el riesgo de colapsos cuando las lluvias son intensas.
Respuesta del Ayuntamiento de Nezahualcóyotl
El alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo informó que la tormenta del sábado dejó una acumulación de 90 milímetros de lluvia en solo tres horas, equivalente a lo que normalmente llueve en un mes.
“Estamos haciendo todo lo posible porque las personas que resultaron afectadas podamos en la medida de lo posible contribuir con un granito de arena”, declaró el edil. Asimismo, anunció que se realizará un levantamiento de las familias afectadas para coordinar apoyos.
Por su parte, brigadas municipales se desplegaron para apoyar en el desazolve del drenaje y asistir a los vecinos atrapados en sus hogares. Camiones y bombas extractoras fueron utilizados para reducir los niveles de agua, aunque las labores continúan debido a la magnitud del problema.
Impacto en municipios vecinos
El desastre no se limitó a Nezahualcóyotl. En el municipio de La Paz, al menos tres colonias permanecieron bajo el agua: Valle de los Reyes, La Floresta y la unidad habitacional Tepozanes. Al igual que en Neza, decenas de viviendas resultaron con pérdidas materiales considerables.
La situación refleja un problema estructural en el sistema de drenaje y en la planeación urbana de la zona oriente del Valle de México, donde cada temporada de lluvias expone la vulnerabilidad de miles de familias.
Retos y prevención a futuro
Las inundaciones en Nezahualcóyotl y La Paz son un recordatorio de la urgencia de invertir en infraestructura pluvial moderna, así como en planes de prevención y respuesta rápida. La saturación del drenaje, sumada al crecimiento urbano desordenado, agrava los efectos de cada tormenta.
Para las familias afectadas, la prioridad inmediata es recuperar sus hogares y recibir apoyo económico y logístico que les permita reemplazar los enseres perdidos. Sin embargo, el reto mayor será garantizar que estos episodios no se repitan con la misma fuerza en próximas temporadas de lluvia.
Una noche que cambió la vida de cientos de familias
La tormenta del sábado dejó un panorama de incertidumbre y dolor en Neza. Familias enteras amanecieron con sus viviendas bajo el agua, viendo cómo en pocas horas se perdían los bienes de toda una vida. Aunque el gobierno municipal ha desplegado apoyo, la magnitud del desastre exige medidas más profundas y sostenibles.
El llamado de los vecinos es claro: no solo necesitan ayuda inmediata, sino también soluciones de fondo que garanticen que la próxima tormenta no los vuelva a dejar en el mismo punto de vulnerabilidad.


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