Tijuana se encuentra en estado de emergencia hídrica, enfrentando la sequía más severa registrada en los últimos 100 años. Con el 98% de Baja California afectado, las autoridades advierten sobre la alta probabilidad de cortes de agua y un devastador impacto en el ecosistema.
Una crisis silenciosa pero implacable se cierne sobre Tijuana y todo el estado de Baja California. La región enfrenta la peor sequía de los últimos 100 años, una situación crítica que amenaza el suministro de agua para la población, la economía y la supervivencia de la flora y fauna locales.
Según datos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los primeros meses de 2025 fueron los más secos del último siglo. Mientras que en una temporada promedio la ciudad recibe 240 milímetros de lluvia, este año apenas se registraron 130 milímetros. El Monitor de Sequía en México confirma la gravedad: el 98.3% del territorio de Baja California sufre algún grado de sequía, con la franja fronteriza en nivel de «sequía extrema».
Riesgo inminente de cortes de agua
La consecuencia más directa para los ciudadanos es la amenaza de interrupciones en el servicio de agua potable. Las autoridades han advertido que, debido a la baja disponibilidad en las presas y la previsión de que las condiciones de sequía se agraven, es muy probable que Tijuana enfrente cortes de agua programados durante los meses de julio y agosto.
Expertos y la propia ley señalan que el Monitor de Sequía no es solo para observar, sino para actuar.
«Por ley, cuando hay sequía severa o extrema se deben implementar programas de reducción de consumo en las ciudades», recordó un especialista, subrayando la obligación del gobierno de tomar medidas de emergencia.
Un ecosistema al borde del colapso
El impacto ambiental de esta crisis hídrica es devastador. Ambientalistas advierten que la falta de agua está llevando al límite a los ecosistemas de la región.
Pérdida de flora: En los últimos años, se ha documentado la desaparición de al menos 27 especies de plantas en la zona de Tijuana, ya que la vegetación no puede adaptarse a condiciones cada vez más secas.
Amenaza a la fauna: La escasez de agua y vegetación pone en peligro a diversas especies animales endémicas.
Mayor riesgo de incendios: La falta de humedad en la vegetación aumenta exponencialmente el riesgo de incendios forestales, lo que representa un peligro tanto para el medio ambiente como para las zonas pobladas.
La crisis que enfrenta Tijuana es un llamado de atención urgente sobre la necesidad de un manejo más eficiente y sostenible del agua, no solo en Baja California, sino en todo el país.


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