Una nueva fuente de tensión diplomática crece en la frontera.
México ha expresado formalmente su preocupación a Estados Unidos por la construcción de un puente sobre el cauce del Río Tijuana, advirtiendo que el proyecto podría causar graves inundaciones en la ciudad y violar tratados internacionales sobre aguas.
Un proyecto de infraestructura del gobierno de Estados Unidos en la frontera de Tijuana-San Diego se ha convertido en el centro de una creciente disputa binacional. La construcción de un puente sobre el canal del Río Tijuana, parte de la infraestructura del muro fronterizo, ha provocado una enérgica advertencia por parte de las autoridades mexicanas, quienes señalan graves riesgos de inundación para Tijuana y una posible violación de tratados internacionales.
La controversia pone de relieve la complejidad de la gestión de recursos compartidos en la frontera, donde cualquier acción unilateral puede tener consecuencias directas en el país vecino.
La Postura de México: Riesgo de Inundación y Violación de Tratados
La oposición de México está liderada por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Sus argumentos son tanto técnicos como legales:
- Riesgo Hidráulico: Advierten que la estructura del puente, tal como está diseñada, podría obstruir el flujo natural del agua durante la temporada de lluvias. Esto crearía un «efecto de represa», elevando el nivel del agua río arriba y provocando inundaciones severas en zonas densamente pobladas de Tijuana.
- Violación de Tratados: México argumenta que el proyecto podría contravenir lo estipulado en el Tratado de Aguas de 1944 y otras actas subsecuentes de la CILA. Estos acuerdos obligan a ambos países a no realizar obras en los ríos transfronterizos que puedan causar daños al otro lado de la frontera sin un acuerdo binacional previo.
Un informe técnico de la CILA subraya que la omisión de trabajos adecuados para el manejo de sedimentos y flujo del río no solo representa un riesgo de inundación, sino que a largo plazo podría cambiar el curso del río, lo que alteraría físicamente el límite internacional.
El Argumento de Estados Unidos: Seguridad Fronteriza
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos justifica la construcción del puente como una medida necesaria para frenar la migración ilegal y mejorar la movilidad de la Patrulla Fronteriza a lo largo del corredor. Para Washington, el proyecto es un asunto de seguridad nacional.
Sin embargo, la postura de México es que la seguridad de un país no puede lograrse a costa de la seguridad y el bienestar de los ciudadanos del otro.
La CILA: Un Organismo Clave en la Disputa
La CILA es el organismo binacional, creado desde el siglo XIX, encargado de aplicar los tratados de límites y aguas entre México y Estados Unidos. Su función es precisamente mediar en este tipo de disputas, realizando estudios técnicos y buscando soluciones consensuadas a través de «Actas» que son vinculantes para ambos gobiernos.
El hecho de que la sección mexicana de la CILA haya levantado la voz indica la seriedad del asunto. La comisión ha estado involucrada durante décadas en proyectos cruciales para Tijuana, como el saneamiento de las aguas residuales del río y la canalización para prevenir inundaciones, por lo que su opinión técnica tiene un peso considerable.
El conflicto por el puente del Río Tijuana está en pleno desarrollo. La resolución dependerá de la capacidad de los canales diplomáticos y técnicos para encontrar una solución que equilibre las necesidades de seguridad de Estados Unidos con la protección civil y los derechos de México bajo los tratados internacionales.
