En las últimas semanas, Yucatán ha registrado una serie de sucesos que han puesto bajo escrutinio su percepción histórica de seguridad. Ejecuciones múltiples, denuncias por presunta extorsión y operativos preventivos por reportes de personas armadas han encendido la preocupación ciudadana y obligado a las autoridades a reforzar su presencia en distintos puntos del estado.
El episodio más grave ocurrió en el municipio de Dzilam González, donde un ataque armado dejó tres personas muertas y un menor gravemente herido. A este hecho se sumó la difusión de un video que documenta una supuesta llamada de extorsión a un comerciante del oriente del estado, así como un operativo policial en Umán tras el reporte de una persona armada en un establecimiento comercial.
La concatenación de estos eventos ha generado inquietud social, particularmente porque algunos de ellos involucran dinámicas delictivas que hasta hace poco parecían ajenas a la entidad, como la extorsión telefónica y la violencia armada dirigida.
Presunta extorsión en Dzidzantún
Uno de los casos que más impacto causó en redes sociales fue el testimonio de un supuesto comerciante de Dzidzantún, identificado como Aldair, quien difundió un video en el que exhibe una llamada telefónica de un presunto grupo criminal. En la grabación, el interlocutor exige un pago único a cambio de supuesta protección y lanza amenazas ante la negativa de la víctima.
Según la información recabada, los presuntos extorsionadores habrían obtenido datos personales del comerciante a través de redes sociales, utilizándolos como mecanismo de intimidación para aparentar labores de vigilancia o investigación previa.
Ante estos hechos, las autoridades exhortaron a la población a no proporcionar información, colgar de inmediato ante llamadas sospechosas y denunciar de forma oportuna. Aunque no se ha confirmado la operación de bandas de extorsión en la zona, el caso encendió alertas por la posible incursión de este delito en Yucatán.
Ejecución múltiple en Dzilam González
La tarde del lunes, una caballeriza ubicada en la calle 17 por 10 de Dzilam González fue escenario de un ataque armado que cobró la vida de Juan Carlos Valdez G., de 22 años; Luis Kuk T., de 30; y Ariel K. R., de 15 años. Vecinos reportaron haber escuchado múltiples detonaciones y observar la huida de varios sujetos en un vehículo rojo.
Tras el ataque, una de las víctimas heridas logró salir para pedir auxilio, lo que permitió alertar a las autoridades. Un adolescente más fue trasladado a un hospital, donde permanece bajo atención médica especializada.
El área fue acordonada por la Policía Estatal de Investigación, con apoyo de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, mientras se desplegaban operativos de búsqueda y filtros de seguridad en municipios colindantes y salidas hacia Quintana Roo.
De manera paralela, corporaciones estatales resguardaron un hotel en el municipio de Ticul, presuntamente vinculado con los agresores. Hasta el cierre de esta edición, no se ha informado oficialmente sobre la detención de los responsables materiales.
Detienen a familiar de una víctima
Horas después del ataque, la Fiscalía General del Estado de Yucatán permaneció bajo un fuerte dispositivo de seguridad tras la detención de Donato Valdez Rodríguez, padre de una de las víctimas y señalado como presunto operador del Cártel de Caborca en Bacalar. El inmueble fue custodiado por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, con vehículos blindados y armamento de alto calibre.
El gobernador Joaquín Díaz Mena calificó el hecho como un conflicto entre familias, aunque reconoció la gravedad del ataque y aseguró que existen líneas claras de investigación.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, Valdez Rodríguez fue asegurado en el fraccionamiento Tixcacal-Opichén de Mérida durante la madrugada del martes. Sin embargo, versiones extraoficiales señalan que su detención inicial habría ocurrido en Dzilam González y que posteriormente fue trasladado para formalizar el procedimiento.
Decomiso de armas en Umán
A este contexto se sumó otro suceso ocurrido el martes 6 de enero en el municipio de Umán, donde una denuncia ciudadana alertó sobre la presencia de una persona que presuntamente portaba un arma en un comercio de la colonia Piedra de Agua.
Tras activar los protocolos de verificación, elementos de la SSP ubicaron un vehículo sobre la avenida Internacional de Mérida que coincidía con las características reportadas. Durante la inspección, se localizó una réplica de arma de aire comprimido.
La autoridad precisó que no se registraron actos de violencia ni intento de asalto, y que el ciudadano continuó con su trayecto al no existir elementos que comprometieran su responsabilidad. La réplica fue asegurada al no acreditarse su pertenencia en ese momento.
La SSP destacó la importancia del reporte oportuno de la ciudadanía para activar medidas preventivas y subrayó que este tipo de acciones buscan descartar riesgos y preservar la seguridad pública.
En conjunto, estos episodios reflejan un escenario relativamente nuevo para Yucatán, donde hechos violentos consumados, amenazas potenciales y operativos preventivos conviven en un corto periodo de tiempo. Sin embargo, en ese contexto el gobernador Díaz Mena expresó recientemente que Yucatán sigue siendo uno de los estados más seguros del país y descartó que estos hechos, a los que califica como aislados, sean muestra de una nueva realidad en la seguridad de la entidad.
HECHOS VIOLENTOS EN YUCATÁN
5 de enero: Tres personas ejecutadas en Dzilam González
6 de enero: Detienen a Donato Valdez, presunto operador del Cártel de Caborca
6 de enero: Operativo por réplica de arma larga en Mérida
7 de enero: Denuncian presunta extorsión en Dzidzantún
