Más allá de una simple alza de precios, el aumento del 9.6% a la tarifa del agua en Guadalajara se ha transformado en un campo de batalla político. Oposición y gobierno chocan, utilizando el «tarifazo» como munición en una guerra por la opinión pública y el poder en Jalisco.
El agua que llega (o no llega) a los hogares de Guadalajara se ha convertido en el epicentro de un terremoto político. La aprobación del aumento a la tarifa del SIAPA ha abierto una profunda grieta entre el partido gobernante, Movimiento Ciudadano (MC), y una oposición que, liderada por el PRI y el PT, ha lanzado una ofensiva coordinada para capitalizar el descontento popular.
La Ofensiva Opositora: Un Ataque en Dos Frentes
La estrategia de la oposición es clara y se desarrolla en dos frentes paralelos: el legal-popular y el legislativo.
Por un lado, el PRI, bajo el liderazgo de su presidenta estatal Laura Haro, ha calificado la medida como un «hecho deplorable» y una traición a los ciudadanos, no solo por parte de MC sino también de Morena y sus aliados, quienes votaron a favor. Su plan de acción incluye un amparo colectivo y una campaña de movilización para que los ciudadanos presenten quejas masivas, buscando ahogar al gobierno en un mar de descontento legal y social.
Por otro lado, el Partido del Trabajo (PT) ha optado por un ataque institucional. Sus diputados en el Congreso de Jalisco han propuesto formalmente la creación de una comisión especial dedicada exclusivamente a auditar al SIAPA. Esta maniobra busca poner bajo el microscopio las finanzas y la gestión del organismo, cuestionando la necesidad real del aumento y sugiriendo un posible mal manejo de recursos.
La Defensa de Movimiento Ciudadano y la Tensión Interna
Desde la acera del gobierno, la defensa del aumento se basa en el argumento implícito de que los fondos son necesarios para mantener y mejorar la infraestructura hídrica de la metrópoli. Sin embargo, esta postura choca frontalmente con la percepción pública de un servicio deficiente, con agua de mala calidad y una gestión de fugas que deja mucho que desear.
«¡Movimiento Ciudadano aprobó un aumento del 9.6% a la tarifa del agua! Desde esta curul colectiva nunca nos cansaremos de denunciar sus atropellos y sus robos legalizados» – Itzul Barrera, Diputada (vía TikTok).
Curiosamente, en medio de la crisis, han surgido señales de posibles tensiones o, al menos, de la necesidad de proyectar una imagen de control interno. El gobernador Pablo Lemus (MC) solicitó públicamente que se investigue la contratación de Eli Castro en el SIAPA, un movimiento que podría interpretarse como un intento de demostrar transparencia o de atajar posibles focos de corrupción antes de que sean explotados por la oposición.
El Campo de Batalla Digital: La Guerra por la Narrativa
La verdadera guerra por el corazón y la mente de los jaliscienses se está librando en las redes sociales. El «tarifazo» se ha convertido en un tema viral, con ciudadanos y políticos utilizando plataformas como TikTok para difundir sus mensajes. Videos de protesta, como los de la diputada Itzul Barrera, acumulan miles de interacciones, mientras que los comentarios de los ciudadanos son un termómetro del enojo popular.
Frases como «el gobierno de MC es el gobierno de la ley de Herodes» o «fuera Mugres Gobiernos Naranjas» demuestran que la oposición ha logrado politizar el tema con éxito, asociando directamente a Movimiento Ciudadano con el alza de precios y la mala calidad del servicio. Este conflicto va más allá del agua; es una lucha por la narrativa política que definirá el panorama en Jalisco en los próximos meses.


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