En la Ciudad de México, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció una modificación clave para los trabajadores de plataformas digitales, en la segunda etapa del plan piloto que busca garantizar seguridad social plena para repartidores y conductores de aplicaciones como Uber, Didi o Rappi.
A partir del 1º de octubre, se aplicarán nuevos porcentajes de exclusión al calcular el Ingreso Neto Mensual (INM), lo que determinará quiénes pueden acceder al régimen completo de seguridad social.
¿Qué significa el ajuste de porcentajes?
En esta fase, los porcentajes de exclusión serán mayores de lo previsto:
- 🚗 Conductores de automóvil: 55 %
- 🛵 Repartidores en motocicleta: 40 %
- 🚴♂️ Trabajadores no motorizados: 12 %
Estos parámetros estarán vigentes hasta el 1º de enero de 2026.
En comparación, la primera etapa aplicaba un 60 % para autos, 50 % en motocicletas y 15 % para no motorizados. Aunque hubo una reducción, es menor de lo esperado, pues en junio se había proyectado un descenso a 36 %, 30 % y 12 % respectivamente.
Impacto en los trabajadores de plataformas
Durante la primera fase, 980 mil trabajadores participaron en el plan piloto. Sin embargo, solo 133 mil lograron superar el umbral del INM para acceder al régimen completo de seguridad social.
El factor de exclusión representa los costos asociados a las herramientas de trabajo (gasolina, mantenimiento de vehículos, equipo de reparto), y es clave en el cálculo de los ingresos reconocidos por el sistema.
Para muchos repartidores y conductores, este ajuste podría significar que aún con largas jornadas laborales no logren cumplir con los requisitos para la cobertura total.
Seguridad social: un derecho en disputa
El acuerdo, publicado en el Diario Oficial de la Federación, reforma el artículo Segundo Transitorio de las disposiciones generales sobre cálculo del INM para trabajadores de plataformas digitales.
La medida es vista por especialistas laborales como un paso necesario hacia la formalización del trabajo por aplicación, aunque con retos considerables.
Para repartidores como Juan, de 27 años, que depende de su bicicleta para repartir pedidos, el anuncio genera incertidumbre:
“Quiero tener seguridad social, pero con lo que gano y lo que descuentan, no sé si voy a poder entrar en el programa completo”.
Un reto hacia el 2026
Con estos ajustes, la STPS busca equilibrar los intereses de trabajadores, plataformas y Estado. No obstante, el verdadero desafío será lograr que la mayoría de los repartidores y conductores accedan a beneficios de seguridad social, en un sector que sigue marcado por la informalidad.
De aquí a 2026, el debate se centrará en cómo garantizar derechos laborales sin afectar la viabilidad económica de quienes dependen del trabajo por aplicación.
