Decenas de simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se reunieron este domingo en la Plaza Catedral de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, para colocar un altar con motivo del Día de Muertos y denunciar los recientes ataques contra las Bases de Apoyo Zapatistas. La manifestación combinó homenaje a los caídos y protesta frente a la violencia que afecta a sus comunidades.
Denuncia de ataques a bases zapatistas
En un comunicado leído junto al altar instalado frente a la cruz de madera, los simpatizantes señalaron que los ataques comenzaron en abril de 2025, cuando “un grupo de personas acompañadas por el Ejército y la policía han invadido, destruido y quemado casas, robado cosechas y pretenden despojar las tierras recuperadas desde 1994”.
“Este día recordamos a quienes dieron su vida por la dignidad, la tierra y la libertad. Hoy, mientras honramos su memoria, denunciamos el ataque y hostigamiento contra las Bases de Apoyo Zapatistas en el poblado Belén, municipio oficial de Ocosingo”, afirmaron los manifestantes.
La importancia del Común para la comunidad
El Común es un concepto central en la cosmovisión zapatista, y los manifestantes lo describieron como “vivir fuera de la lógica del dinero, del mal gobierno y de la propiedad”. Según ellos, la tierra no tiene dueño: “La tierra no es de quien la trabaja, sino de quien la cuida”. El Común implica compartir, cuidar y sembrar juntos, sin patrones ni permisos, y construir autonomía frente a las estructuras de poder externas.
Los zapatistas también resaltaron que el Común es memoria, ya que recuerda “cómo vivían sus abuelos antes de que llegara el despojo, cuando la tierra era un bien compartido y el trabajo se realizaba entre todos”. Frente a la guerra, el crimen y los megaproyectos, esta práctica diaria es una forma de resistir y preservar su cultura y autonomía.
Un altar como símbolo de resistencia y memoria
La instalación del altar en la plaza central de San Cristóbal se realizó después de las seis de la tarde y reunió aproximadamente 50 personas, quienes encendieron fuego y colocaron ofrendas simbólicas. En su mensaje, los simpatizantes afirmaron: “Las y los zapatistas no están solos. Su lucha por la vida, la tierra, la dignidad y el Común es también nuestra ofrenda”.
El acto se llevó a cabo en el marco del Día de Muertos, aprovechando la tradición de honrar a los fallecidos para visibilizar la resistencia actual de las comunidades zapatistas. La práctica de encender velas y mantener viva la memoria sirve como denuncia de la violencia que enfrentan y reafirma su compromiso con la defensa de sus territorios.
El Común como alternativa al capitalismo
Los manifestantes explicaron que el Común no es exclusivo de los zapatistas, sino una invitación para quienes buscan otra forma de vida, ya sea en zonas rurales o urbanas. Esta perspectiva propone reconstruir las relaciones sociales y ambientales afectadas por el capitalismo, promoviendo cooperación, respeto por la tierra y solidaridad entre las personas.
“La idea es decir sí a la vida común, no al mundo del dinero y la guerra”, afirmaron, destacando que la autonomía y la organización comunitaria son esenciales para enfrentar la violencia y las políticas que buscan despojar a los pueblos originarios de sus territorios.
Un mensaje de resistencia y unidad
La manifestación en San Cristóbal de las Casas combinó memoria, denuncia y esperanza. A través de los altares, los zapatistas y sus simpatizantes recordaron a los caídos y reafirmaron que, a pesar del hostigamiento, la lucha por la tierra, la dignidad y el Común continúa vigente.
El evento también buscó sensibilizar a la población sobre la importancia de proteger la autonomía y los derechos de las comunidades indígenas, promoviendo la solidaridad y la participación en la construcción de un modelo de vida más equitativo y respetuoso con la naturaleza.
La colocación del altar en la Plaza Catedral sirvió como símbolo de resistencia, denuncia de agresiones recientes y reafirmación de los principios del Común, un concepto que busca preservar la tierra y la vida comunitaria frente a los retos y amenazas externas.


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