A casi un mes de la devastadora explosión de una pipa de gas bajo el puente de La Concordia, en Iztapalapa, la tragedia aún no termina. Nueve personas permanecen hospitalizadas, entre ellas una madre embarazada, Yaneth Guadalupe Guerrero López, y una madre adolescente, Tiffany Odette Cano González, quienes siguen luchando por sobrevivir junto a sus pequeños hijos.
De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México, las víctimas más graves continúan recibiendo atención en hospitales especializados, como el Instituto Nacional de Rehabilitación y el Hospital de Tacubaya.
El siniestro, ocurrido el 10 de septiembre, dejó 94 personas afectadas, 31 fallecidos y decenas de familias marcadas por el dolor.
La tragedia que sacudió Iztapalapa
Todo comenzó cuando una pipa que transportaba 50 mil litros de gas LP volcó en la parte baja del puente de La Concordia. El impacto provocó una fuga masiva y una explosión que arrasó vehículos, viviendas y comercios en cuestión de segundos.
Las imágenes de ese día se grabaron en la memoria de México: fuego, humo y desesperación.
Tiffany Odette, la madre adolescente que lucha por sobrevivir
Entre las víctimas, el caso de Tiffany Odette Cano González, de tan solo 16 años, ha conmovido a la opinión pública. La joven viajaba con su padre, Misael Cano Rodríguez, y su hijo Isaí Santiago, de 2 años, cuando quedaron atrapados en la nube de gas.
Misael, que intentó protegerlos, sufrió quemaduras fatales y falleció horas después. Tiffany e Isaí sobrevivieron, pero con graves lesiones.
Desde entonces, Tiffany permanece en terapia intensiva, con más del 60% de su cuerpo quemado, mientras su pequeño hijo continúa recibiendo atención médica en el Hospital de Tacubaya.
Familiares cercanos cuentan que ese día solo iban a recoger unas prendas para el bebé que habían comprado en línea. El destino, sin embargo, los cruzó con la tragedia.
Yaneth Guadalupe, embarazada y aún en riesgo
Otra historia que ha estremecido a la capital es la de Yaneth Guadalupe Guerrero López, de 22 años, quien además de estar embarazada, sufrió severas quemaduras al intentar salvar a su hijo Uriel Antonio, de año y medio.
Su esposo, Francisco Uriel Rosas, relató que viajaban en familia rumbo a Santa Martha para comprar pirotecnia, cuando el fuego los alcanzó.
“Yaneth salió del carro con el bebé en brazos para escapar de las llamas… pero el fuego los envolvió por completo”, recordó el padre entre lágrimas.
Ambos —madre e hijo— siguen hospitalizados en el Instituto Nacional de Rehabilitación, donde el equipo médico ha logrado estabilizarlos, aunque el pronóstico aún es reservado.
La empresa y la promesa de justicia
Tras la tragedia, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX confirmó que la empresa propietaria de la pipa se comprometió a cubrir la reparación del daño a todas las víctimas.
No obstante, familiares denuncian que el apoyo ha sido insuficiente y lento, mientras las facturas médicas siguen aumentando.
Organizaciones civiles han exigido a las autoridades una revisión más estricta del transporte de gas LP, para evitar que hechos como este vuelvan a repetirse.
Historias que no deben olvidarse
El puente de La Concordia se ha convertido en un símbolo del dolor, pero también de la esperanza. Las familias de Tiffany y Yaneth esperan que su recuperación sea una luz en medio de la tragedia.
Mientras tanto, la ciudad no olvida que la negligencia también cobra vidas.


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