La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha anunciado un plan radical para transformar la educación media superior en México, con el objetivo de cerrar la brecha entre lo que los jóvenes estudian y lo que las empresas necesitan. La estrategia implica reducir a más de la mitad los programas de bachillerato tecnológico y crear nuevas carreras en colaboración directa con la industria.
En un esfuerzo por combatir el desempleo juvenil y la falta de personal cualificado, el gobierno mexicano, a través de la SEP, ha puesto en marcha una de las reformas curriculares más ambiciosas de los últimos años. La premisa es simple pero contundente: la oferta educativa actual no responde a las demandas de la economía del país.
El Diagnóstico: Una Desconexión entre Aulas y Empresas
Mario Delgado, titular de la SEP, ha sido claro al señalar la «desconexión entre el producto de las instituciones educativas y las necesidades económicas del país». Según el diagnóstico de la secretaría, México cuenta con una sobreabundancia de programas técnicos que ya no son relevantes para el mercado laboral moderno.
El plan de acción es el siguiente:
* Reducción drástica de programas: De los 106 programas de bachillerato tecnológico existentes, la SEP planea reducir el número a solo 50.
* Creación de carreras a la medida: Dentro de esa nueva oferta, se crearán entre 10 y 15 programas completamente nuevos, diseñados en conjunto con líderes de la industria para responder a demandas específicas de sectores en crecimiento.
Este movimiento busca asegurar que los egresados posean las habilidades y conocimientos que les garanticen un empleo bien remunerado al terminar sus estudios, abordando directamente el problema de la falta de pertinencia de muchas carreras técnicas.
El Modelo Dual: Aprender en la Empresa, no solo en la Escuela
Una pieza central de esta nueva visión es la expansión del Modelo de Educación Dual. Este sistema, que combina el aprendizaje en el aula con la formación práctica directamente en las empresas, es visto como la herramienta clave para garantizar la empleabilidad de los jóvenes.
Actualmente, 17,000 estudiantes de educación media superior participan en este modelo. El gobierno tiene metas ambiciosas para su crecimiento :
* Nuevos convenios: Se buscará firmar 2,500 nuevos acuerdos de Educación Dual con empresas de todo el país.
* Expansión de instituciones: El número de planteles educativos que ofrecen este modelo se incrementará de 471 a 1,000.
Para incentivar la participación del sector privado, el gobierno está promoviendo los incentivos fiscales del «Plan México», propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum, y ha creado un Comité de Evaluación para supervisar los acuerdos entre la SEP y las compañías participantes.
«Las estrategias trazadas en el Plan México solo se pueden lograr con una fuerza laboral altamente calificada. Es crucial la participación del sector privado en la educación para alinear el desarrollo del talento con las necesidades del mercado laboral.» – Manuel Bravo, Presidente del Consejo de Empresas Globales en México.
Inversión y Nuevas Regulaciones
Este cambio de paradigma viene acompañado de una fuerte inversión en infraestructura. La SEP, en colaboración con la SICT, invertirá MX$2.5 mil millones para construir 18 nuevos campus de bachillerato y reconvertir 35 secundarias en preparatorias, creando miles de nuevos espacios educativos.
Paralelamente, la SEP ha implementado nuevas regulaciones que impactan el día a día escolar, como la prohibición de alimentos ultraprocesados en las escuelas, una medida que ha impulsado la adopción de tecnologías como la plataforma OrderEAT en más de 200 colegios para gestionar cafeterías saludables.
La decisión de la presidenta Sheinbaum de continuar con la expansión de la educación superior y los programas de becas universales, mientras se reestructuran los niveles técnicos, apunta a una política educativa integral. Sin embargo, el éxito de esta «revolución educativa» dependerá de la capacidad del gobierno para lograr una colaboración efectiva y sostenida con el sector privado, asegurando que los nuevos planes de estudio no solo se vean bien en el papel, sino que realmente preparen a la juventud mexicana para los empleos del futuro.


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