Semarnat frena proyecto inmobiliario de 90 hectáreas en Playa del Carmen

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización ambiental al proyecto inmobiliario “Nativa”, un desarrollo habitacional que se pretendía construir sobre un predio de 90.29 hectáreas en el ejido de Playa del Carmen, al sur de la ciudad. La iniciativa contemplaba una urbanización de gran escala con villas, departamentos, áreas residenciales y una Casa Club, para lo cual solicitó autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales.

El proyecto se ubicaría en tres parcelas contiguas con una superficie total de 902 mil 914 metros cuadrados, entre la calle 75 Sur y la avenida Xcaret. La construcción estaba planeada en dos etapas y tendría una vida útil estimada de 50 años, una vez concluida la obra.

La primera fase implicaba el cambio de uso de suelo en 257 mil 331 metros cuadrados de selva, mientras que una segunda etapa abarcaría otras 641 mil 844 metros cuadrados, que inicialmente permanecerían sin intervenir. Dentro del área también se localiza un cenote, para el cual el promovente planteó conservar una franja de vegetación de poco más de 3 mil 700 metros cuadrados.

Según la propuesta, “Nativa” incluiría una Casa Club con gimnasio, albercas, restaurante, salón de usos múltiples, ludoteca, terrazas, áreas infantiles y otros espacios recreativos. También contemplaba un showroom para la venta del desarrollo, una planta de tratamiento de aguas residuales, una planta potabilizadora y una subestación eléctrica.

En materia habitacional, el proyecto planteaba la urbanización de 167 lotes, distribuidos en 55 lotes para villas, 37 lotes residenciales, 52 lotes para una segunda zona de villas y 23 lotes destinados a edificios de departamentos, además de vialidades, parques y áreas verdes. Los promoventes argumentaban que el desarrollo respondía al crecimiento poblacional de Playa del Carmen y a la creciente demanda de vivienda derivada del auge turístico de la Riviera Maya.

El documento también señalaba que la etapa de preparación del sitio y construcción se desarrollaría durante siete años. Las labores iniciales incluirían limpieza del terreno, desmonte, movimiento de tierras y programas de rescate y reubicación de flora y fauna, actividades que sólo podrían iniciar una vez obtenida la autorización federal para el cambio de uso de suelo forestal.

Como parte de su justificación, los desarrolladores afirmaban que el proyecto permitiría ampliar la oferta habitacional, generar empleos durante la construcción y operación, fortalecer la infraestructura urbana y preservar los cenotes mediante su integración al diseño del complejo. También sostenían que incorporaría medidas de mitigación ambiental y áreas de conservación.

Sin embargo, la Semarnat resolvió negar la autorización requerida para el proyecto, por lo que el desarrollo no podrá ejecutarse en las condiciones planteadas. La decisión representa un nuevo revés para un proyecto inmobiliario de gran escala previsto en una zona donde la expansión urbana continúa generando debate entre autoridades, desarrolladores y organizaciones ambientalistas sobre el equilibrio entre el crecimiento de Playa del Carmen y la conservación de la selva y los ecosistemas kársticos característicos de la región.

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