Con un llamado a la innovación, la ética profesional y la colaboración entre civiles y militares, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) inauguró este miércoles el Primer Congreso Internacional de Medicina Aeroespacial en la Base Aérea Militar No. 1 de Santa Lucía, Estado de México.
Durante la ceremonia de apertura, el coronel médico cirujano Fabián de Jesús Cruz Pérez, jefe de la sección de medicina aeroespacial de la división general de Sanidad, subrayó la urgencia de elevar los estándares de la medicina aeroespacial ante los desafíos del presente y futuro.
Medicina del aire y más allá: una ciencia de precisión
El coronel Cruz destacó que la medicina aeroespacial no solo es una especialidad médica avanzada, sino una vocación que implica comprender el cuerpo humano en condiciones extremas:
“Se trata de entender el cuerpo en la ingravidez, de anticipar vientos fisiológicos en el vuelo, de brindar atención médica en escenarios de alta exigencia, donde la vida depende de segundos y decisiones clínicas de alta precisión”.
La disciplina, explicó, ha evolucionado con base en la ciencia, el entrenamiento y un profundo respeto por la vida humana en entornos hostiles como la aviación militar y las misiones espaciales.
Innovación, salud mental y colaboración civil-militar
Uno de los temas centrales del congreso es la salud mental de pilotos y tripulaciones, aspecto que, según Cruz, es tan crítico como su capacidad física:
“Aquí no hay distinciones. Hay unión en la vocación. Fortalece la colaboración entre personal militar y civil, entre doctrina y ciencia”, afirmó.
El encuentro también pone sobre la mesa temas como telemedicina en vuelo, simulación médica, desarrollo de nuevos protocolos y avances tecnológicos aplicados a contextos de alta exigencia médica.
Un congreso que mira al futuro
Con el lema “De momentos del pasado a las oportunidades del presente”, el congreso busca generar una red sólida de profesionales preparados para los desafíos aeroespaciales del futuro.
El programa incluye siete mesas de trabajo, más de 50 ponentes nacionales e internacionales, talleres didácticos y presentación de investigaciones científicas en el área.
“La medicina aeroespacial nos exige visión, pero sobre todo pasión por servir”, concluyó el coronel Cruz. “El futuro nos llama a ser más visibles como profesionales de la salud, nos exige ser visionarios, innovadores y, sobre todo, protectores”.


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