Después de una de las temporadas con mayor presencia de sargazo, las costas de Quintana Roo comienzan a recibir una tregua con el inicio de la fase de remisión anual de la macroalga, periodo en el que las condiciones climáticas y oceanográficas reducen gradualmente los recales en las playas.

La disminución comienza después de un año particularmente intenso. Hasta principios de septiembre, más de 123 mil toneladas de sargazo habían sido retiradas del Caribe mexicano, una cifra que ya superaba en alrededor de 33% todo lo recolectado durante 2025.

La bióloga marina Brigitta van Tussenbroek, especialista en ecosistemas costeros y pastos marinos, explica que esta disminución no significa que el sargazo haya desaparecido del Caribe, sino que los cambios estacionales comienzan a modificar la dirección de las corrientes y los vientos que durante otros meses favorecen su llegada.

“Estamos entrando en una etapa de remisión. Esto no quiere decir que ya no tengamos sargazo en el Caribe; todavía existen cantidades importantes en el mar, pero las condiciones comienzan a cambiar y las corrientes ya no favorecen de la misma manera que toda esa biomasa llegue directamente a nuestras costas”, explicó.

La tendencia coincide con las previsiones para septiembre y octubre. El Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida ya había estimado una reducción gradual de la macroalga después de los elevados volúmenes registrados durante junio y julio, aunque advirtió que los recales continuarían durante parte del otoño.

¿Por qué comienza a disminuir el sargazo en Quintana Roo?

Uno de los factores que determina cuánto sargazo llega a las playas de Quintana Roo es la interacción entre corrientes marinas, vientos y ubicación de las masas de macroalga. Por ello, una gran cantidad flotando en el Caribe no necesariamente significa que terminará depositándose sobre el litoral.

“El sargazo se mueve con las corrientes y con el viento. Podemos tener una cantidad considerable en aguas del Caribe, pero si las condiciones cambian y las corrientes lo mantienen alejado o lo redireccionan, la cantidad que finalmente llega a la playa disminuye”, señaló Van Tussenbroek.

Este comportamiento comenzó a observarse desde agosto, cuando las corrientes alejaron parte de los manchones y los recales disminuyeron alrededor de 25%. Parte de la macroalga comenzó entonces a desplazarse hacia otras regiones del Caribe, disminuyendo la presión sobre Quintana Roo.

Sin embargo, la especialista advirtió que se trata de una protección temporal y variable, pues otro cambio en la dirección del viento o las corrientes puede volver a llevar manchas hacia determinados puntos de la costa.

“Es una tregua efectiva mientras se mantengan estas condiciones, pero no podemos hablar todavía de que el fenómeno terminó. Las corrientes pueden cambiar nuevamente y una playa que hoy presenta poco sargazo puede recibir un recale días después”, dijo.

Los modelos utilizados para seguir el desplazamiento de la macroalga consideran precisamente estas variables para estimar sus posibles trayectorias, aunque se trata de pronósticos probabilísticos y no garantizan que una mancha termine llegando a una playa específica.

Mitad de las playas del norte reportan niveles bajos de sargazo

La reducción ya comienza a reflejarse en las costas. De acuerdo con el más reciente Mapa Semáforo del Sargazo, en la zona norte fueron monitoreadas 100 playas, de las cuales 50 presentaban niveles bajos y tres estaban libres de la macroalga.

Otras 25 mantenían cantidades moderadas, mientras 12 registraban niveles abundantes y 10 permanecían con presencia excesiva.

Las mejores condiciones se concentraron principalmente en sectores de Holbox, Isla Mujeres, Costa Mujeres, Playa Mujeres, Cancún, Playa del Carmen y Cozumel. Sin embargo, todavía se observaron puntos con concentraciones importantes en Puerto Morelos, Tulum y algunas playas de Cozumel.

La disminución mantiene la tendencia observada desde finales de septiembre, cuando el sargazo comenzó a dar una tregua a diferentes playas del Caribe mexicano, aunque desde entonces el monitoreo mostraba diferencias importantes entre el norte y sur de Quintana Roo.

Sur de Quintana Roo mantiene mayores recales de sargazo

La situación continúa siendo más complicada hacia el sur del estado. De las 40 playas monitoreadas, 22 presentaban sargazo abundante y siete cantidades excesivas.

En conjunto, 29 playas, equivalentes al 72.5% de los puntos monitoreados en esta zona, todavía registraban niveles abundantes o excesivos.

Entre los sitios con mayor presencia se encontraban Xahuayxol, Río Huache, Casa del Sol, Playa Sonrisa, Xcalak, Canal de Zaragoza y Bacalar Chico.

La diferencia entre ambas regiones muestra que la fase de remisión no significa que el sargazo desaparezca simultáneamente de todas las playas.

“La remisión no ocurre de un día para otro ni de manera uniforme. Podemos observar una disminución muy clara en el norte mientras el sur todavía recibe cantidades importantes. Cada tramo de costa responde de manera distinta dependiendo de su orientación, las corrientes y los vientos”, explicó Van Tussenbroek.

Así, aunque el Caribe mexicano ya entra en la fase de remisión anual del sargazo, la temporada todavía no puede darse por concluida. Durante octubre podrían continuar registrándose recales en distintos puntos de Quintana Roo, mientras que hacia noviembre y diciembre se espera que las cantidades disminuyan hasta alcanzar los niveles mínimos del año.