La tarde de ayer, Iztapalapa volvió a ser noticia. Una grieta geológica apareció a la altura del Puente de la Concordia, una de las vialidades más transitadas de la Ciudad de México. La noticia generó temor entre automovilistas y vecinos, quienes recordaron incidentes pasados de socavones en otras zonas de la capital.
Hoy, la Secretaría de Gestión Integral del Agua informó que la grieta ya fue reparada, pero el tránsito en la zona permanece cerrado mientras continúan los trabajos de estabilización del terreno.
¿Qué pasó en el Puente de la Concordia?
De acuerdo con las autoridades, durante la madrugada se realizaron excavaciones y rellenos con tepetate y agua, lo que permitió taponar la oquedad detectada. Posteriormente, se construirá una caja disipadora de 1.5 metros de profundidad, cuya función será absorber movimientos futuros y disminuir el riesgo de que la grieta vuelva a crecer.
Obras intensivas y trabajos día y noche
La magnitud del evento obligó a desplegar maquinaria pesada: retroexcavadoras, camiones de volteo y pipas de agua. Además, se organizaron tres turnos de trabajadores que operan sin descanso para concluir la obra antes del jueves.
Las labores incluyen el relleno en capas de grava y tepetate compactado, seguido de la aplicación de asfalto para restablecer la vialidad.
No es un socavón, aclaran las autoridades
Uno de los puntos que generó mayor preocupación entre vecinos fue la posibilidad de que se tratara de un socavón, como ha ocurrido en otras partes de la ciudad. Sin embargo, la Secretaría de Gestión Integral del Agua aseguró que no existen instalaciones hidráulicas en la zona, por lo que la grieta corresponde a un fenómeno geológico natural.
Impacto en la movilidad de Iztapalapa
El cierre del Puente de la Concordia ha generado complicaciones de tránsito en una de las zonas más congestionadas de la capital. Miles de automovilistas se han visto obligados a tomar vías alternas, lo que ha incrementado los tiempos de traslado hacia Calzada Ignacio Zaragoza y el Periférico Oriente.
Las autoridades recomiendan planear con anticipación los traslados y utilizar rutas alternas para evitar el caos vial.
La seguridad, prioridad en la obra
Aunque la grieta ya fue reparada, la circulación no se reabrirá hasta que se garantice la estabilidad del terreno. La construcción de la caja disipadora y el asfaltado serán clave para asegurar que el problema no se repita en el corto plazo.
El gobierno capitalino aseguró que la prioridad es proteger la seguridad de los automovilistas y peatones, incluso si eso significa prolongar el cierre algunos días más.


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