Más de 6,000 personas se unieron en el Zócalo de la CDMX para formar la bandera LGBTIQ+ más grande del mundo. Un acto histórico de inclusión y derechos humanos. Mira las imágenes.
En un despliegue masivo de unidad y color, el Zócalo de la Ciudad de México se convirtió en el escenario de un récord mundial: más de 6,000 personas formaron la bandera LGBTIQ+ humana más grande del planeta, enviando un poderoso mensaje de inclusión en el marco del Mes del Orgullo.
En una jornada donde las noticias de conflictos y tragedias dominaban los titulares, el corazón de la capital mexicana latió con un pulso de esperanza, orgullo y unidad. Este fin de semana, la Plaza de la Constitución, el espacio público más emblemático del país, fue el lienzo para un acto histórico: la creación de la bandera de la diversidad más grande del mundo, conformada por los cuerpos y la voluntad de miles de ciudadanos.
El evento, que se produce a pocos días de la 47ª edición de la Marcha del Orgullo LGBT+ en la CDMX, no fue solo una hazaña logística, sino un contundente acto simbólico a favor de los derechos humanos y la visibilidad de la comunidad LGBTIQ+.
Una Hazaña de Coordinación y Comunidad
La logística detrás del récord fue impresionante. Desde tempranas horas, los organizadores convocaron a los participantes, quienes fueron distribuidos por colores en secciones específicas de la plancha del Zócalo. Vestidos con playeras de los colores del arcoíris —rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta—, más de seis mil personas se congregaron para dar vida al monumental estandarte.
El resultado fue una imagen poderosa que rápidamente se viralizó en redes sociales: el Zócalo capitalino, flanqueado por el Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, teñido por completo con los colores de la diversidad. Este acto colectivo se erige como un faro de progreso en una región donde la lucha por la igualdad de derechos aún enfrenta enormes desafíos.
Más que un Récord, un Mensaje Político
Más allá del logro visual, el despliegue de la bandera tiene un profundo significado social y político. Se trata de una apropiación pacífica y jubilosa del espacio público más importante de México para enviar un mensaje inequívoco: la diversidad es una fortaleza y los derechos de las personas LGBTIQ+ son derechos humanos.
«El Zócalo de la Ciudad de México se convirtió en el escenario de un acto histórico este fin de semana. Con la participación de más de seis mil personas, fue desplegada la bandera LGBTIQ+ más grande del mundo como un mensaje claro a favor de la diversidad, la inclusión y los derechos humanos.» – Reporte de Eje Central.
El evento sirve como un potente preludio a la Marcha del Orgullo, que este año lleva el lema «Diversidad sin fronteras. ¡Justicia, resistencia y unidad!». En un contexto nacional y global a menudo polarizado, actos como este funcionan como un contrapeso necesario, una celebración de la vida y la libertad que resuena con una audiencia amplia que anhela noticias positivas.
Un Contrapunto de Esperanza
En un ciclo informativo dominado por la tensión internacional, la tragedia de las fosas de Jojutla y las crisis locales por las inundaciones, la bandera humana del Zócalo emerge como un necesario contrapunto de esperanza. Demuestra la capacidad de la sociedad civil para organizarse y crear momentos de belleza y significado colectivo.
Esta manifestación no solo celebra la identidad y el orgullo de una comunidad, sino que también reafirma a la Ciudad de México como un referente de vanguardia y apertura en América Latina. La imagen de miles de personas unidas por un ideal de inclusión es un recordatorio de que, incluso en tiempos difíciles, la lucha por un mundo más justo y diverso sigue viva y vibrante en el corazón del país.


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