La construcción de una línea de transmisión eléctrica de poco más de ocho kilómetros forma parte del proyecto de la futura Planta Solar Haab Kiin, en Yucatán, y ambos continúan en proceso de evaluación ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). 

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) precisa que la línea de transmisión no constituye un proyecto independiente, sino una infraestructura indispensable para transportar la energía que produciría la planta solar hacia la Red Nacional de Transmisión. Asimismo, señala que la Planta Solar Haab Kiin se encuentra en evaluación ambiental desde el 23 de junio de 2026.

De acuerdo con el estudio, la línea eléctrica operaría a una tensión de 230 kilovoltios y tendría una longitud de ocho kilómetros. El proyecto contempla además la instalación de 21 torres de acero autosoportadas a lo largo de un derecho de vía de 18 metros de ancho.

La infraestructura partiría de la subestación elevadora de la Planta Solar Haab Kiin, ubicada en el municipio de Umán, y se conectaría con una línea de transmisión existente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que conduce a la Subestación Caucel, en el municipio de Mérida.

El área donde se desarrollaría el proyecto se localiza aproximadamente a 11.6 kilómetros al oeste del centro de Mérida, a 5.6 kilómetros al norte de Umán y a 3.8 kilómetros al este de la comunidad de Texán de Palomeque.

En conjunto, el proyecto ocuparía una superficie de 23.5 hectáreas. De ellas, 3.15 hectáreas corresponderían a obras temporales, 5.23 hectáreas a infraestructura permanente y 15.15 hectáreas permanecerían sin instalaciones, aunque formarían parte del área de influencia del proyecto.

¿Qué se revisa ambientalmente?

La Manifestación de Impacto Ambiental indica que, antes de iniciar la construcción, sería necesario realizar trabajos como levantamientos topográficos, estudios geotécnicos, limpieza del terreno, retiro de vegetación en las áreas requeridas, despalme del suelo y, cuando resulte indispensable, poda selectiva de árboles con las autorizaciones correspondientes. También prevé la aplicación de un Programa de Vigilancia Ambiental para supervisar el cumplimiento de las medidas de mitigación durante todas las etapas del proyecto.

Entre las actividades constructivas previstas se encuentran las excavaciones para las cimentaciones, el colado de concreto, el montaje de las torres metálicas y el tendido de los cables conductores y de guarda que permitirán transportar la electricidad generada por la planta solar.

El estudio también señala que no será necesario instalar campamentos permanentes para los trabajadores, ya que la intención es contratar principalmente mano de obra de las localidades cercanas. En caso de requerirse personal foráneo, éste utilizaría la infraestructura hotelera disponible en la región.

Por lo pronto, el proyecto aún se encuentra bajo análisis técnico y regulatorio, por lo que no se ha emitido alguna autorización para iniciar las obras.