Un nuevo proyecto turístico denominado “Roots Beach Club” inició su proceso de evaluación ambiental ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para desarrollarse en la zona hotelera sur de Cozumel, en un predio de poco más de tres hectáreas ubicado entre la carretera Costera Sur y la Zona Federal Marítimo Terrestre.
La propuesta fue presentada por la empresa WT Group International Wild Tours y contempla la preparación del sitio, construcción, operación y mantenimiento de un club de playa con diversas instalaciones orientadas al turismo y la recreación.
De acuerdo con la documentación presentada, el complejo incluiría oficinas administrativas, áreas comerciales, taquillas, piscinas, zonas de descanso, áreas verdes, espacios para alimentos y bebidas, un bar, club infantil, tirolesa, juegos acuáticos, cabañas y servicios para actividades recreativas en la playa. También se proyectan estacionamientos, vialidades internas, senderos peatonales, un motor lobby y una explanada de recepción.
El proyecto se desarrollaría sobre una superficie total de 3.01 hectáreas distribuidas en dos predios localizados en la zona de Palancar Norte y la carretera Costera Sur. Según el estudio presentado, alrededor de 2.53 hectáreas serían utilizadas para las obras y la infraestructura propuesta, mientras que una parte del terreno permanecería como área verde natural.
Impacto ambiental en la zona
La empresa solicitó además una autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales sobre una superficie de 1.77 hectáreas que actualmente es una zona selvática. El documento señala que parte del predio ya presenta áreas previamente intervenidas y caminos existentes.
Como parte de la infraestructura prevista, se contempla la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales, áreas de almacenamiento temporal de residuos y diversas medidas ambientales para el manejo de flora y fauna durante la construcción. Entre ellas se incluyen programas de rescate de vegetación y fauna, así como monitoreo de especies presentes en la zona.
El estudio ambiental indica que en el predio fueron identificadas especies de fauna bajo alguna categoría de protección, entre ellas la iguana verde, la iguana espinosa y el coatí isleño. También se reportó la presencia de ejemplares de chit, una palma catalogada como especie amenazada, para la cual se plantea su rescate y reubicación dentro del mismo desarrollo.
La empresa estima que la construcción dure seis años y que todo el complejo sea operable por 90 años.


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