El Programa Conduce Sin Alcohol, mejor conocido como el “alcoholímetro” en la Ciudad de México, cumplió 22 años de operación. Desde su inicio el 19 de septiembre de 2003, ha logrado salvar más de 260 mil vidas, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). La conmemoración resaltó no solo los resultados en la disminución de accidentes, sino también el esfuerzo constante de los policías que lo integran.
Una historia de prevención que marcó un antes y un después
El programa nació con el objetivo de reducir los accidentes viales ocasionados por conductores bajo los efectos del alcohol, una de las principales causas de muertes en carretera a inicios de los años 2000. Desde entonces, se ha convertido en una de las estrategias más reconocidas en materia de seguridad vial y prevención en Latinoamérica.
Las autoridades capitalinas aseguran que, gracias a la implementación de operativos regulares en puntos estratégicos de la ciudad, miles de personas han evitado sufrir o provocar accidentes fatales.
Reconocimiento al trabajo policial
Durante la ceremonia del 22 aniversario, la subsecretaria de Participación Ciudadana y Prevención del Delito, Paulina Salazar, destacó el compromiso de los elementos de la policía:
“Agradecemos a los uniformados su sacrificio al entregar su vida por salvar la de otros”.
La funcionaria también pidió a los elementos denunciar cualquier agresión física o verbal por parte de conductores, con el fin de establecer protocolos de actuación más claros y efectivos frente a estas situaciones.
Capacitación constante y trato ciudadano
Por su parte, el director general de Prevención del Delito, Wilfrido Lescas Morga, recordó que los policías involucrados en el programa se capacitan de manera constante para garantizar una atención adecuada y respetuosa hacia los ciudadanos. Este enfoque no solo permite aplicar las sanciones correspondientes, sino también fomentar una cultura de respeto y responsabilidad entre conductores.
Resultados que salvan vidas
El balance de más de 260 mil vidas salvadas en 22 años es un indicador del impacto positivo del programa. Las estadísticas de la SSC muestran que la implementación del Conduce Sin Alcohol ha contribuido significativamente a la disminución de percances viales relacionados con el consumo de alcohol en la capital del país.
Además, la medida se ha replicado en otras entidades de México y ha servido como modelo internacional en materia de prevención de accidentes.
Un programa vigente y necesario
A lo largo de más de dos décadas, el Conduce Sin Alcohol ha demostrado ser una herramienta eficaz para proteger la vida de conductores, pasajeros y peatones. El reto ahora, según las autoridades, es mantener la capacitación, reforzar la protección a los policías en el cumplimiento de su deber y seguir generando conciencia social sobre los riesgos de manejar bajo los efectos del alcohol.
En un contexto donde la movilidad y el tránsito en la Ciudad de México presentan desafíos constantes, el programa se mantiene como un ejemplo claro de cómo la prevención salva vidas.


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