El aroma del pib recién horneado, las flores de xpujuc tiñendo los altares y las velas encendidas en honor a quienes ya no están anuncian la llegada del Hanal Pixán, la celebración más entrañable del pueblo maya. Esta tradición, cuyo nombre significa “comida de las ánimas”, honra a los difuntos con banquetes, rezos y ofrendas que reflejan el amor y respeto por los antepasados.
Del 31 de octubre al 2 de noviembre, las casas, calles y panteones de la península de Yucatán se transforman. En Yucatán y Quintana Roo, los altares se llenan de platillos típicos como el mucbipollo, tamales colados, dulce de calabaza, pan de muerto y bebidas como el atole nuevo o el balché. Cada día está dedicado a un grupo distinto: el 31 se recuerda a los niños, el 1 de noviembre a los adultos y el 2 a las ánimas solas.
Aunque parezca que todavía falta tiempo, octubre es el mes ideal para prepararse. Anticipar las compras ayuda a evitar el caos de última hora y los precios inflados que suelen aparecer conforme se acerca la fecha. Además, organizar todo con calma permite disfrutar la parte más bonita: armar el altar y compartir la comida con la familia.
¿Por qué conviene anticiparse?
De acuerdo con comerciantes del mercado de Santiago, en Mérida, el costo de ingredientes como el maíz, el pollo o el achiote tiende a subir hasta un 30% en los últimos días de octubre. Lo mismo ocurre con las flores y las velas, que son esenciales para adornar los altares. Por ello, comprar con anticipación garantiza frescura, mejor precio y menos estrés.
La importancia de los detalles
El altar del Hanal Pixán se decora con manteles bordados, fotografías, veladoras, flores, cruces verdes y los platillos preferidos del difunto. Cada elemento tiene un significado: el agua purifica, la sal protege, la comida alimenta y la luz guía el camino de las almas. Preparar estos elementos con tiempo es también una forma de reflexionar sobre la memoria familiar y mantener viva la herencia cultural.
Armar el altar no requiere lujo, sino intención y cariño. Lo importante es que cada objeto evoque recuerdos. Si tienes familiares que viven lejos, este también es un buen momento para coordinar quién llevará qué: alguien puede encargarse de las flores, otro del pan, otro del pib… la idea es compartir la tradición.
¿CUÁNDO PODRÍAMOS GASTAR?
Celebrar el Hanal Pixán no tiene por qué desbalancear el bolsillo si se planifica con tiempo. De acuerdo con precios actuales en los mercados de Mérida, montar un altar familiar puede costar entre 900 y 1,300 pesos, considerando flores, veladoras, pan tradicional, dulces típicos, bebidas y los ingredientes para preparar el mucbipollo. Este último suele ser el gasto más fuerte, pues su elaboración requiere masa, pollo, achiote, hoja de plátano, manteca y condimentos, aunque si se compra ya hecho, su precio puede subir hasta los 600 pesos por pieza grande.
Sin embargo, para reducir gastos, se puede reutilizar la decoración de años anteriores, compartir ingredientes con familiares o adquirir los dulces y panes en los mercados locales, donde los productos tradicionales conservan su sabor auténtico y un costo más accesible. Celebrar el Hanal Pixán con previsión es también una forma de honrar la tradición sin que el bolsillo se resienta.
LISTA BÁSICA PARA EL HANAL PIXÁN
- Flores de xpujuc y amor seco (amarillas y rojas)
- Veladoras y cirios
- Fotografías de los difuntos
- Ingredientes para el mucbipollo (masa, hoja de plátano, pollo, achiote, tomate, manteca)
- Pan de muerto o pan dulce tradicional
- Dulces típicos (papaya, cocoyol, camote, calabaza)
- Bebidas: atole nuevo, balché o chocolate
- Sal y vaso con agua
- Cruz verde o ramas de ruda y palma
- Incienso o copal
- Mantel bordado o papel picado para decorar
