El tablero político de Veracruz se ha sacudido con un nombramiento que está siendo ampliamente interpretado como un «premio de consolación». Igor Rojí, quien contendió y perdió la presidencia municipal de Orizaba en las elecciones del pasado 1 de junio, ha sido nombrado por la nueva administración estatal como el nuevo Secretario de Turismo y Cultura.
La designación, confirmada por fuentes del gobierno estatal, ha provocado reacciones encontradas, avivando el debate sobre el mérito, la capacidad y los acuerdos políticos en la conformación de los gabinetes gubernamentales.
De la Derrota en las Urnas al Gabinete Estatal
Igor Rojí, quien ya había sido alcalde de Orizaba en un periodo anterior, buscó regresar al cargo en la reciente contienda electoral bajo las siglas de la coalición gobernante. Sin embargo, los resultados no le favorecieron, siendo superado en las urnas.
Apenas unas semanas después de este revés electoral, su nombre resurge en la escena pública, pero ahora para ocupar una de las carteras más importantes del gobierno estatal, responsable de una de las principales actividades económicas de Veracruz: el turismo.
Este tipo de nombramientos no son inéditos en la política mexicana, pero frecuentemente generan críticas por parte de la oposición y de sectores de la sociedad civil, que los ven como una forma de pagar cuotas políticas o de reacomodar a figuras que no lograron un cargo de elección popular, en lugar de priorizar perfiles técnicos o especializados.
Reacciones y Expectativas en el Sector
El nombramiento de Rojí genera un doble análisis. Por un lado, sus defensores argumentan que su experiencia como exalcalde de Orizaba, un municipio con una notable vocación turística (conocido como «Pueblo Mágico»), le otorga credenciales para dirigir la secretaría. Durante su gestión anterior, Orizaba recibió reconocimientos por su desarrollo turístico y urbano.
Por otro lado, sus detractores señalan que la designación tiene un claro tinte político y pone en duda el criterio de selección basado en la capacidad y la especialización.
Empresarios del sector turístico han manifestado su expectativa de que el nuevo secretario presente una estrategia integral que impulse no solo los destinos tradicionales, sino también regiones con potencial como las Altas Montañas.
La nueva administración estatal, encabezada por Rocío Nahle, enfrenta el reto de demostrar que este nombramiento responderá a las necesidades del estado y no solo a equilibrios políticos. La gobernadora, quien recientemente confirmó que habitará la Casa Veracruz tras una remodelación de 2.4 millones de pesos, tiene la tarea de consolidar un gabinete que genere confianza y resultados.
El desempeño de Igor Rojí al frente de la Secretaría de Turismo será observado con lupa, tanto por el sector turístico que espera un impulso real, como por los actores políticos que analizarán cada uno de sus movimientos.
