La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, anunció este lunes el nombramiento del diputado local y exalcalde de Orizaba, Igor Rojí López, como nuevo Secretario de Turismo. La designación es una movida política compleja que implica una marcha atrás en sus planes de fusionar secretarías y un espaldarazo a un político que recientemente se unió a Morena tras una larga carrera en el PRI.
Xalapa, Veracruz.- La Secretaría de Turismo de Veracruz, que se encontraba sin titular desde finales de marzo, ya tiene un nuevo líder. Y su nombre ha generado un intenso debate en los círculos políticos del estado. Igor Rojí López, un reconocido empresario y político de Orizaba, asumirá el cargo por invitación directa de la gobernadora Rocío Nahle.
Este nombramiento no es una simple designación de gabinete. Es una decisión con profundas implicaciones políticas que revela el pragmatismo y la estrategia de la nueva administración estatal. Analizamos las tres claves para entender esta jugada.
Clave 1: La Marcha Atrás y la Presión de la Comunidad Cultural
Hace apenas unos meses, la gobernadora Nahle había anunciado su intención de fusionar las secretarías de Turismo y Cultura en una sola dependencia, con el objetivo de «optimizar recursos». La propuesta generó un rechazo inmediato y contundente por parte de la comunidad artística y cultural de Veracruz.
«Yo dije que yo quiero fusionar Cultura y Turismo. Recibí muchas cartas de diversos grupos de cultura, sobre todo de cultura, donde me decían que no… Vamos a tomar esto con calma.» – Rocío Nahle García, Gobernadora de Veracruz.
Con el nombramiento de Rojí exclusivamente para Turismo, Nahle efectivamente cede ante la presión y da marcha atrás a su plan original. Es una señal de que la nueva administración está dispuesta a escuchar y rectificar, pero también evidencia el poder de los grupos de la sociedad civil para influir en las decisiones gubernamentales.
Clave 2: El «Chapulín» y el Premio de Consolación
La trayectoria política de Igor Rojí es un factor central en la polémica. Fue presidente municipal de Orizaba de 2018 a 2021 bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Sin embargo, en enero de 2024, dio un giro y se sumó a las filas de Morena, apareciendo públicamente en la precampaña de Rocío Nahle.
En las elecciones del pasado 1 de junio, Rojí compitió por la alcaldía de Orizaba, esta vez por la coalición Morena-Verde, y perdió. Su nombramiento como Secretario de Estado, apenas unas semanas después de su derrota electoral, es visto por muchos como un «premio de consolación» y una forma de asegurar la lealtad de un político con una base de poder significativa en la importante región de las Altas Montañas.
Clave 3: El Modelo Orizaba y la Apuesta por la Experiencia
La justificación oficial de la gobernadora para el nombramiento se centra en la experiencia de Rojí. Durante su gestión como alcalde, Orizaba se consolidó como un «Pueblo Mágico» y un referente turístico a nivel nacional, conocido por su orden, limpieza y atractivos.
«Él tiene mucha experiencia en esto, mucha experiencia en turismo. Por eso lo invité. Cuando estuvo en Orizaba de presidente municipal… ellos empezaron con esta promoción que hoy tiene Orizaba», explicó Nahle en conferencia de prensa.
La apuesta es clara: replicar el «modelo Orizaba» a nivel estatal. Nahle confía en que la experiencia y los contactos de Rojí en el sector puedan dar un nuevo impulso a la promoción turística de todo Veracruz. Una de sus primeras tareas, según la gobernadora, será atender la situación de Coatepec, que corre el riesgo de perder su nombramiento como Pueblo Mágico.
Igor Rojí deberá solicitar licencia a su cargo como diputado local este 17 de junio para poder asumir su nueva encomienda. Su llegada al gabinete marca un nuevo capítulo en la política veracruzana, uno que estará bajo la lupa tanto por sus resultados en materia turística como por su controvertido trasfondo político.
