La administración municipal de Tulum, encabezada por Diego Castañón, mantiene una doble agenda: por un lado, promueve eventos turísticos y operativos de verano; por otro, lidia con una crisis de seguridad y conflictos sociales como el reciente desalojo en la colonia «Tren Maya».
Gobernar Tulum es un ejercicio de equilibrio constante sobre una cuerda floja. La administración del presidente municipal, Diego Castañón Trejo, debe gestionar la imagen de un destino paradisíaco de fama mundial mientras enfrenta en su patio trasero una compleja trama de crisis de seguridad, conflictos por la tierra y profundas desigualdades sociales.
La Agenda de la Normalidad y el Crecimiento
El discurso y las acciones del Ayuntamiento de Tulum se centran en proyectar una imagen de normalidad, crecimiento y orden. La agenda pública está marcada por iniciativas que buscan reforzar la principal vocación del municipio: el turismo.
Acciones de Gobierno Recientes:
- Promoción de Eventos: Se ha confirmado la realización de las ferias de la Miel, la Langosta y la Cerveza para el mes de agosto, con el objetivo de atraer visitantes y generar derrama económica.
- Operativos de Temporada: Se puso en marcha el operativo «Verano Seguro» para «salvaguardar a la población local y proporcionar atención adecuada a los visitantes».
- Inversión en Seguridad: Se ha equipado a las direcciones de Protección Civil y Bomberos y se nombró a un nuevo secretario de Seguridad Pública para fortalecer la estrategia contra la delincuencia.
«Somos una administración de transformación y construcción; estamos aquí para resolver y responder», afirmó el presidente municipal Diego Castañón, delineando la filosofía de su gobierno.
La Realidad que Presiona
Esta agenda de promoción y gestión coexiste con una realidad mucho más cruda que constantemente emerge a la superficie. Los problemas estructurales de Tulum no pueden ser ocultados por los eventos y los operativos.
- Crisis de Seguridad: El asesinato del secretario de Seguridad en marzo pasado fue un golpe devastador que evidenció la infiltración del crimen organizado. Las constantes detenciones de células criminales, como la reciente captura de 9 presuntos homicidas, confirman que la batalla está lejos de terminar.
- Conflictos Sociales: El desalojo de la colonia irregular «Tren Maya» y el subsecuente bloqueo carretero son la manifestación más reciente del grave problema de acceso a la vivienda y la tenencia de la tierra. Habitantes desplazados por el desarrollo inmobiliario es una denuncia recurrente.
- Crisis de Servicios: El crecimiento desmedido ha puesto al límite los servicios básicos. Tras el paso de fenómenos meteorológicos, es común que se reporten apagones masivos y daños en la infraestructura, como los ocurridos con el huracán Beryl.
La gobernabilidad en Tulum depende de la capacidad de la administración de Castañón para atender estas dos agendas simultáneamente. No basta con organizar ferias y festivales si no se atacan de raíz los problemas de seguridad y desigualdad que amenazan con devorar el paraíso desde adentro. El reto es construir un desarrollo verdaderamente sostenible, donde el bienestar de la comunidad local sea tan prioritario como la satisfacción del turista.


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