Playa Revolcadero volvió a colocarse en el centro de la actividad turística de Acapulco a unas horas de terminar 2025, registrando una visita masiva de turistas que evocó los mejores años del balneario. Familias enteras, prestadores de servicios y visitantes nacionales aprovecharon las condiciones climáticas favorables para disfrutar de este destino ubicado en la zona Diamante, que mostró señales claras de recuperación tras meses marcados por fenómenos naturales adversos.

Ambiente turístico revive en Playa Revolcadero
La Playa Revolcadero presentó un ambiente de recreo generalizado, con decenas de automóviles y camionetas estacionados a la orilla del mar, algo poco habitual durante el último año. Este escenario fue posible gracias al descenso del nivel de la laguna negra de Puerto Marqués, que desemboca en la zona, así como a la disminución de la intensidad del oleaje.
Bañistas de todas las edades disfrutaron del agua suave y tibia del cuerpo lagunar, mientras otros optaron por nadar en el mar abierto, donde el oleaje fue más manejable que en meses anteriores. La combinación de clima estable y mar en calma generó condiciones ideales para el turismo familiar y de aventura.
Restricción de acceso genera inconformidad
A pesar del ambiente positivo, un tramo de aproximadamente 300 metros de la franja de arena fue restringido al paso de los visitantes. Un guardia privado del complejo hotelero de lujo Quinta Real impidió el libre tránsito, lo que provocó que bañistas no pudieran caminar por esa zona, como si se tratara de una playa privada, situación que generó molestia entre algunos turistas y locales.
En contraste, el resto de la Playa Revolcadero mantuvo acceso libre y un ambiente festivo, con música, vendedores ambulantes y servicios turísticos operando a plena capacidad.
Respiro económico para prestadores de servicios
El descenso del nivel del mar, registrado desde hace aproximadamente cuatro semanas, representó un alivio económico para decenas de familias que dependen del turismo en la zona. Durante más de un año, el incremento del nivel del mar —provocado por fenómenos como el mar de fondo y el mar de tormenta— ocasionó la pérdida de franja de arena y la destrucción de cimientos de restaurantes y cevicherías.
La situación se agravó tras el paso del huracán John, que entre el 23 y el 27 de septiembre de 2024 provocó tormentas intensas y el desbordamiento de la laguna negra, sumiendo a los habitantes en una etapa de incertidumbre y pérdidas económicas.
Diciembre devuelve la esperanza a la zona Diamante
En diciembre, la esperanza regresó a Playa Revolcadero. Se instalaron nuevamente enramadas, toldos y sombrillas a la orilla del mar, mientras una veintena de autobuses turísticos arribaron al lugar, estacionándose a lo largo de la carretera del balneario. La reactivación fue evidente tanto en la afluencia como en la oferta de servicios.
Este repunte se reflejó también en las cifras oficiales. La zona Diamante de Acapulco registró una ocupación hotelera promedio de 87.2%, mientras que la zona Dorada alcanzó 90.1% y la zona Tradicional 86%, de acuerdo con la Secretaría de Turismo de Guerrero.
Alta ocupación hotelera impulsa cierre de año
En conjunto, Acapulco cerró el penúltimo día del año con una ocupación hotelera promedio de 88.5%, sobre una base de 16,499 habitaciones disponibles, tras los daños ocasionados por el huracán Otis. Estas cifras confirman la reactivación turística del puerto y la confianza de los visitantes en el destino.
Al mediodía del martes, la zona Dorada lució prácticamente intransitable debido a cientos de vehículos que avanzaban lentamente hacia la avenida Escénica, reflejo del intenso movimiento turístico típico de la temporada decembrina.
Clima favorable acompaña la recuperación
El trayecto rumbo al centro de Acapulco se mantuvo tolerable gracias al viento proveniente de altamar y una temperatura promedio de 28 grados centígrados, ligeramente más fresca de lo habitual. Estas condiciones climáticas contribuyeron a que turistas prolongaran su estancia en playas y zonas recreativas.

Playa Revolcadero cierra 2025 con optimismo
La Playa Revolcadero cerró 2025 con una imagen renovada, marcada por la afluencia turística, el regreso de actividades económicas y un ambiente que recuerda los viejos tiempos de bonanza. Aunque persisten retos como el acceso libre a todas las zonas, el balance general apunta a un inicio esperanzador para 2026, con el turismo nuevamente como motor de recuperación para Acapulco.


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