viernes, enero 2, 2026

Organización internacional denuncia explotación infantil en altamar en Quintana Roo

La organización internacional ECPAT México lanzó una advertencia sobre la participación de prestadores de servicios turísticos en la explotación sexual infantil en altamar en destinos como Cancún, Isla Mujeres y Cozumel, donde embarcaciones privadas estarían siendo utilizadas como plataformas para cometer este delito fuera del alcance de la regulación y vigilancia.

Fernando Viveros, coordinador de programas de ECPAT México, explicó que el fenómeno se ha documentado en estudios recientes sobre la trata y explotación infantil en la entidad. De acuerdo con las entrevistas y talleres realizados por la organización, existe una dinámica silenciosa que facilita la impunidad de quienes operan estas redes.

“Uno de los escenarios que pudimos observar en las radiografías que realizamos en Quintana Roo es lo que pasa en el mar: quienes usan embarcaciones como negocio lucrativo no reglamentado. 

“Es una forma de piratería donde ocurre explotación infantil. La llegada de cruceros en Cozumel y Mahahual también se ha identificado como punto de entrada de depredadores sexuales”, advirtió.

En los hallazgos de ECPAT, el problema se agrava con la renta de yates privados por internet, al estilo de plataformas como Airbnb, en donde no existen controles claros sobre quién sube o qué actividades se realizan a bordo. 

“Lo que se hace en el mar, se queda en el mar. Suben a niñas y niños a los yates, y una vez que están en altamar, es muy difícil detectarlo o intervenir”, explicó el especialista.

Si bien algunas empresas turísticas formales, han implementado protocolos de prevención y capacitación para sus empleados, la mayoría de los casos detectados se relacionan con embarcaciones privadas sin regulación, cuyos propietarios o tripulación permiten el ingreso de menores sin verificación alguna.

“Los marineros o capitanes muchas veces funcionan como los taxistas: te ofrecen de todo. Hemos documentado esta problemática a través de talleres con trabajadores del mar que nos comparten lo que sucede. La situación es grave porque es casi invisible. Solo se nota cuando suben o bajan a las niñas o niños del barco”, denunció.

Viveros también expuso que, a diferencia de los casos procesados por explotación infantil en bares o centros nocturnos, las actividades ilícitas en altamar presentan mayores dificultades para ser judicializadas debido a su naturaleza móvil y clandestina.

“Hemos hablado con la Fiscalía. En los casos donde hay detenidos por explotación infantil, siempre es en antros o bares. Pero en el mar, el delito se complica por la metodología que se sigue”, explicó.

Ante este panorama, ECPAT México reiteró la urgencia de establecer mecanismos de control más estrictos en la renta de embarcaciones y protocolos claros que impidan el uso de estos espacios como escenarios de abuso infantil. 

Aunque no se ofrecieron cifras específicas, la organización dejó claro que los testimonios recopilados provienen de personal del sector turístico y víctimas indirectas.

“La explotación no solo ocurre en tierra. Hay que mirar al mar con ojos de protección y justicia para la infancia. Lo que sucede allá afuera no puede seguir siendo invisible”, comentó Viveros.

Paco Marín
Paco Marín
Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
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