La Ciudad de México ha actualizado oficialmente su Reglamento de Tránsito, implementando multas que superan los 60 mil pesos para ciertos conductores, principalmente aquellos que transportan sustancias tóxicas o peligrosas. Esta medida, publicada por el Gobierno capitalino, surge tras una serie de accidentes graves que han conmocionado a la ciudadanía, incluyendo el ocurrido bajo el puente de la Concordia en Iztapalapa.
El nuevo marco normativo busca endurecer las sanciones y mejorar la seguridad vial, reduciendo los riesgos asociados con el transporte de materiales peligrosos dentro de la capital mexicana.
Accidentes recientes impulsan las reformas
Durante las últimas semanas, la capital ha sido escenario de varios incidentes viales de alto impacto, algunos con consecuencias fatales. Estos hechos motivaron al gobierno a reforzar el reglamento y a establecer medidas preventivas que eviten nuevas tragedias.
Uno de los casos más recordados es el del 10 de septiembre en Iztapalapa, donde un accidente con una pipa provocó daños severos y pérdidas humanas. A raíz de este suceso, se implementaron radares de velocidad, se reforzaron los controles sobre transporte de sustancias y se inició un proceso de revisión integral del reglamento de tránsito.
Las modificaciones que entran en vigor en octubre de 2025 se suman a estas acciones, con el objetivo de proteger tanto a los conductores como a los peatones y minimizar el riesgo de accidentes graves en las vialidades de la Ciudad de México.
Nuevos límites de velocidad y fuertes sanciones
La actualización del reglamento incluye cambios en los artículos 9, 26 y 27, específicamente orientados a los vehículos que transportan sustancias tóxicas o peligrosas. A continuación, se detallan los principales puntos:
- Límite de velocidad reducido: Los vehículos de carga que transporten materiales peligrosos deberán circular a una velocidad máxima de 30 km/h en cualquier zona o vía de circulación, salvo en los casos excepcionales señalados por la ley.
- Multas elevadas: Quienes incumplan esta disposición serán sancionados con una multa equivalente a 100, 200 o 300 veces la UMA vigente.
- Restricción de circulación: Los transportes de carga con sustancias peligrosas no podrán circular por vías de acceso controlado, como los segundos pisos o autopistas urbanas.
- Sanción adicional: La multa por infringir esta restricción será de 200, 400 o 600 veces la UMA vigente.
Tomando como referencia el valor actual de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) de 2025, que es de $113.14 pesos diarios, las multas más altas podrían alcanzar hasta $67,884 pesos, convirtiéndose en unas de las sanciones más severas dentro del reglamento capitalino.
Aplicación y vigilancia del nuevo reglamento
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que actualmente se encuentran en la fase de diseño de los operativos de verificación que garantizarán el cumplimiento de las nuevas normas. El personal encargado de estas tareas está recibiendo capacitación especializada, y las sanciones comenzarán a aplicarse en los próximos días, una vez concluida esta etapa.
Estos operativos incluirán controles aleatorios, revisiones en puntos estratégicos y uso de tecnología de monitoreo para detectar a los vehículos infractores en tiempo real. Además, se prevé la coordinación con Protección Civil y la Secretaría de Movilidad (Semovi) para asegurar que las rutas de transporte de materiales peligrosos sean más seguras.
La medida no busca únicamente castigar, sino también prevenir accidentes. De acuerdo con la SSC, el objetivo principal es garantizar que los conductores cumplan con las condiciones de seguridad necesarias para operar vehículos de carga con sustancias riesgosas.
Impacto en el transporte y la ciudadanía
Las empresas transportistas que manejan sustancias tóxicas deberán ajustar sus protocolos internos y garantizar que sus operadores estén capacitados para cumplir con la nueva normativa. La reducción de velocidad a 30 km/h podría impactar en los tiempos de entrega y la logística, pero las autoridades sostienen que la seguridad está por encima de la eficiencia.
Por su parte, los ciudadanos esperan que esta medida ayude a reducir el número de accidentes viales y mejore la convivencia en las calles de la capital. También se contempla que, a largo plazo, estas modificaciones contribuyan a reforzar la cultura vial y a promover una conducción más responsable entre todos los usuarios de la vía pública.
Seguridad vial como prioridad en la CDMX
Con esta actualización del Reglamento de Tránsito de la CDMX, el gobierno capitalino envía un mensaje claro: la seguridad vial es prioridad. Las multas, aunque elevadas, buscan generar un efecto disuasivo real y fomentar el cumplimiento estricto de las normas, especialmente en los casos que implican riesgo para la población.
Las autoridades insisten en que no se trata solo de sancionar, sino de salvar vidas y construir una ciudad más segura y ordenada. Con las nuevas disposiciones, la CDMX se suma a las grandes metrópolis que apuestan por una movilidad responsable, en la que cada conductor —sin importar su tipo de vehículo— entienda que la seguridad vial es una responsabilidad compartida.


TE PODRÍA INTERESAR