Normalistas toman las calles de Chilpancingo para exigir respuestas
Alrededor de mil integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) protagonizaron una jornada de protesta en Chilpancingo que paralizó parte de la capital. Con consignas, mantas y un mensaje de exigencia clara, los estudiantes salieron a las calles para reclamar atención al pliego petitorio que presentaron al gobierno estatal, donde piden recursos extraordinarios para fortalecer la educación normalista.
Desde el mediodía, los jóvenes comenzaron su recorrido en el hemiciclo a Juárez, avanzando hacia el sur de la ciudad bajo un sol intenso y con el apoyo de decenas de compañeros. Cada paso simbolizaba la lucha por una educación digna, gratuita y con infraestructura suficiente para formar a las futuras generaciones de maestros en Guerrero.
Un movimiento que agrupa a nueve escuelas del estado
El FUNPEG está conformado por estudiantes de las principales normales públicas de Guerrero: la Benemérita y Centenaria Normal del Estado Ignacio Manuel Altamirano, la Normal Urbana Federal Rafael Ramírez, la Escuela Normal Preescolar Adolfo Viguri Viguri, la Escuela Superior de Educación Física de Acapulco, la Normal Regional de la Montaña de Tlapa, la Normal Vicente Guerrero de Teloloapan y el Centro Regional de Educación Normal de Iguala, entre otras.
Todos unidos bajo una misma consigna: que el gobierno estatal cumpla con los compromisos adquiridos y garantice los recursos necesarios para el ciclo escolar 2025-2026.
Bloqueos y consignas frente al Museo La Avispa
Durante la marcha, los manifestantes bloquearon puntos clave de la ciudad, como el crucero de la avenida Rufo Figueroa y las laterales del bulevar Vicente Guerrero. A la altura del Museo Interactivo La Avispa, las consignas se hicieron más fuertes. “¡Cumplan con el artículo tercero constitucional!”, gritaron los estudiantes, recordando que la educación pública es un derecho, no una concesión.
El bloqueo se mantuvo durante más de una hora y media, tiempo en el que el tránsito colapsó y los comercios cercanos bajaron sus cortinas por precaución. Sin embargo, el ambiente se mantuvo en calma, con la firme intención de ser escuchados sin caer en la confrontación.
Diálogo con autoridades del gobierno estatal
Al concluir el recorrido, una comitiva del FUNPEG llegó al edificio del Poder Ejecutivo para buscar un encuentro con representantes del gobierno estatal. En las escaleras del Palacio de Gobierno fueron recibidos por el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros; el secretario de Educación, Ricardo Castillo Peña; y la subsecretaria de Educación Media y Superior, Lucila Rangel Santos.
Rodríguez Cisneros aseguró que el gobierno de Guerrero ha mantenido canales de diálogo abiertos con los normalistas. “Se ha avanzado en la entrega de material didáctico, uniformes escolares y todo lo establecido en su pliego de demandas. Entendemos que es un nuevo planteamiento y será atendido conforme a los procedimientos”, señaló el funcionario.
Ayotzinapa mantiene viva la exigencia de justicia
Mientras tanto, en otro punto del estado, alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa realizaron un mitin para exigir justicia a 20 meses del asesinato de Yanqui Kothán Gómez, ocurrido el 7 de marzo de 2024 a manos de policías estatales en el libramiento a Tixtla.
Unos 50 estudiantes se congregaron en el lugar donde cayó su compañero. Colocaron una ofrenda floral, guardaron silencio y luego retomaron las consignas que desde hace años acompañan su lucha: verdad, justicia y castigo a los responsables. Denunciaron que las investigaciones avanzan lentamente y que persiste la impunidad en el caso, una herida abierta en la memoria de la comunidad normalista.
La educación normalista, símbolo de resistencia social en Guerrero
Las normales públicas en Guerrero han sido históricamente semillero de movimientos sociales y de lucha por los derechos educativos. Sus estudiantes, muchas veces provenientes de comunidades rurales, encuentran en la educación una herramienta de transformación social. Por ello, la falta de recursos, el abandono institucional y la violencia han sido motivos constantes de protesta.
El movimiento del FUNPEG es una continuación de esa historia de resistencia. Con organización y voz colectiva, los normalistas buscan no solo beneficios materiales, sino también el reconocimiento a su papel en la formación del magisterio nacional.
Un llamado al diálogo y a la justicia
El viernes en Chilpancingo no fue un día más. Fue una jornada donde las demandas estudiantiles, el reclamo por justicia y la memoria se entrelazaron en un mismo grito: atención, respeto y compromiso. Los normalistas han demostrado que su lucha sigue viva, que la educación es una causa que se defiende en las aulas, en las calles y en la historia.
El reto ahora está en las manos del gobierno estatal: cumplir los acuerdos, atender los nuevos planteamientos y garantizar que la voz de los estudiantes no se pierda entre discursos políticos. Guerrero, una vez más, fue testigo de que los normalistas no se rinden.


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