La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización ambiental al proyecto ArunaHotel, promovido por Servicios Angelopolitanos y del Sureste, S.A. de C.V., que pretendía construirse en la Isla Holbox, municipio de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo.
El resolutivo, emitido el 2 de octubre de 2025, marcó como “No aplica” la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) regional que la empresa había ingresado desde enero de 2023 ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA).
El proyecto contemplaba la edificación de un complejo hotelero de tres niveles con restaurante, albercas y zonas de recreación sobre una superficie de 2,147.73 metros cuadrados (0.215 hectáreas) dentro de la Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, una zona de alta fragilidad ecológica donde se encuentran manglares, matorrales costeros y hábitats de especies amenazadas.
Según el propio estudio ambiental, el terreno se ubica en la subzona de Asentamientos Humanos de Holbox, una franja que, si bien permite ciertos usos urbanos, mantiene restricciones para edificaciones que alteren el paisaje, la vegetación nativa o la dinámica natural del suelo
Impactos ambientales identificados
La MIA reconocía que el predio originalmente estaba cubierto por matorral costero y vegetación halófila, ecosistemas donde se localizaron ejemplares de mangle botoncillo (Conocarpus erectus) y palma chit (Thrinaxradiata), ambas especies catalogadas como amenazadas.
También se reportó la presencia del tejón (Nasua narica) y la tórtola (Zenaida aurita), especies silvestres sujetas a protección especial. Aunque el promovente propuso medidas de rescate, reubicación y conservación parcial, la construcción del hotel implicaba remover toda la vegetación existente y modificar el relieve en una zona con influencia de humedales costeros.
Antecedentes de irregularidades
Antes del trámite ambiental, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya había inspeccionado el sitio. En julio de 2022, la delegación estatal determinó que se realizaron actividades antrópicas sin contar con autorización en materia de impacto ambiental, por lo que ordenó la suspensión de obras y la regularización del predio.
El proyecto se presentó, precisamente, para intentar regularizar esas obras, pero su ubicación dentro de un área natural protegida y los impactos acumulativos previstos llevaron a la negativa definitiva de Semarnat.
En agosto pasado, un incendio que se extendió por casi dos semanas consumió más de 670 hectáreas en el área natural protegida de Yum Balam.
Riesgos para la isla
De haberse aprobado, el hotel habría contribuido a la fragmentación de los ecosistemas costeros de Holbox, donde el crecimiento turístico ha superado la capacidad de carga de la isla. El proyecto estimaba una inversión de 265 millones de pesos y la instalación de infraestructura como una planta de tratamiento de aguas residuales, sistemas de energía y servicios de agua potable conectados a la red submarina de Chiquilá.
Sin embargo, la dependencia ambiental determinó que el riesgo de contaminación por descargas, afectación a especies y pérdida de cobertura vegetal no podía mitigarse plenamente, además de incumplir las políticas del programa de manejo de Yum Balam.


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