La emoción se respiraba en el aire. Frente a familiares, medios de comunicación y autoridades estatales, 25 personas recibieron sus actas de nacimiento rectificadas por identidad de género en Nayarit.
El evento, encabezado por la presidenta del DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, y la directora del Registro Civil del Estado, Grecia Villegas, fue mucho más que un trámite burocrático: se convirtió en un símbolo de dignidad, justicia e inclusión.
Al pasar al frente para recibir sus documentos, los beneficiarios mostraron lágrimas, sonrisas y abrazos. Muchos compartieron con orgullo que ese papel significaba mucho más que un documento: representaba el derecho a existir con la identidad que siempre habían defendido.
Nayarit: pionero en inclusión y diversidad
En lo que va de la actual administración, casi 200 actas de nacimiento han sido rectificadas por identidad de género en Nayarit. El estado se ha convertido en un referente nacional, ya que incluso personas de otras entidades viajan hasta Tepic para realizar el trámite.
En esta ocasión, una mujer trans se trasladó desde Chiapas para obtener su acta, demostrando la confianza en los mecanismos de justicia de Nayarit.
Durante el acto, Beatriz Estrada destacó la visión del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero:
“Aquí se les reconoce con el corazón y se construye una sociedad más justa, más inclusiva, que respeta la diversidad”, afirmó.
La fuerza de las alianzas
Este avance es posible gracias al convenio entre el Gobierno del Estado y la asociación civil Casa de las Muñecas Tiresias, que promueve el reconocimiento legal de las personas trans y no binarias en México.
La ceremonia también contó con la presencia de la secretaria general de Gobierno, Rocío Esther González García, quien reafirmó el compromiso estatal de garantizar derechos sin discriminación.
Más que un papel
Para Mariana, una joven trans que esperó años este momento, recibir su acta fue como volver a nacer. “Hoy me reconozco y me reconocen. Es un día que jamás olvidaré”, dijo entre lágrimas, mientras su madre aplaudía con orgullo.
Historias como la suya muestran que el acceso a documentos oficiales no solo abre puertas legales, sino que también sana heridas sociales y brinda la posibilidad de vivir con plenitud.
