En los primeros nueve meses de 2025, México enfrenta un repunte histórico de casos de VIH. Según la Secretaría de Salud, se detectaron 12,088 nuevos contagios, cifra que ya rebasa los 12,057 diagnósticos reportados en todo 2024. Esto significa un promedio de casi 500 nuevos casos por semana, un escenario que enciende las alarmas en el sistema de salud nacional.
Estados con mayor incidencia de VIH en 2025
El Estado de México lidera la lista con 1,542 diagnósticos, seguido de Veracruz (1,160) y la Ciudad de México (865). Otros estados con números preocupantes son Quintana Roo (762), Jalisco (664), Baja California (493) y Guanajuato (474).
El repunte también se refleja en Yucatán, Tabasco, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Puebla, Nuevo León, Hidalgo y Guerrero, donde los incrementos sostenidos apuntan a una tendencia nacional al alza.
VIH: síntomas y riesgos de evolución a sida
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) puede permanecer en el organismo sin presentar síntomas durante años. Sin embargo, debilita progresivamente el sistema inmunológico, aumentando la vulnerabilidad a infecciones graves.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala síntomas como fiebre, escalofríos, sudoración nocturna, dolores musculares, fatiga y úlceras bucales.
Si la infección no se detecta ni se trata a tiempo, puede evolucionar al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), etapa avanzada que se manifiesta con pérdida de peso acelerada, neumonías recurrentes, fiebre persistente, manchas en la piel, diarrea prolongada y trastornos neurológicos.
La importancia de la detección temprana
Las autoridades recomiendan realizarse la prueba de VIH al menos cada dos años. Un diagnóstico temprano permite acceder a tratamientos que reducen la carga viral, protegen el sistema inmunológico y previenen nuevas transmisiones.
El acceso a pruebas rápidas y la difusión de campañas de prevención se presentan como herramientas clave para contener el crecimiento de contagios en México.
Desafío para la salud pública
El incremento de casos en 2025 obliga a los gobiernos estatales y federal a reforzar sus estrategias de prevención y atención médica. Especialistas coinciden en que el reto no solo está en contener la transmisión, sino en garantizar que quienes reciben el diagnóstico tengan acceso a tratamiento oportuno y seguimiento constante.
El repunte actual confirma una tendencia que podría escalar si no se fortalece la respuesta institucional y social frente al VIH en México.
