Octubre rompe récord de contagios de VIH en Nuevo Laredo
En una ciudad que ha librado por años una lucha constante contra las infecciones de transmisión sexual, octubre de 2025 se convirtió en un mes crítico para Nuevo Laredo. El Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) reportó 11 nuevos casos confirmados de VIH, la cifra más alta registrada en lo que va del año.
El doctor Juan Francisco Ortiz Brizuela, responsable jurisdiccional del programa de VIH, Sida y Hepatitis C, explicó que el aumento duplicó el promedio mensual habitual de cinco o seis casos, encendiendo las alertas en el sistema de salud local. “Tuvimos un repunte importante, como suele suceder en ciertos periodos del año, pero esta vez el incremento fue más notable”, declaró.
La alerta sanitaria sigue activa ante el aumento de diagnósticos
Con 66 casos acumulados en 2025, las autoridades mantienen una vigilancia intensiva. De los 11 nuevos diagnósticos, nueve corresponden a infecciones recientes en hombres, mientras que dos fueron detectados ya en fase avanzada de SIDA. Además, siete de los pacientes presentaban síntomas asociados al virus antes de ser diagnosticados, lo que, según Ortiz Brizuela, complica los tratamientos y limita la recuperación.
“Algunos pacientes llegan demasiado tarde, cuando el sistema inmunológico ya está comprometido. La detección tardía sigue siendo el mayor desafío que enfrentamos”, señaló el especialista.
Un caso que dio esperanza: un bebé libre del virus
Entre los casos recientes, el informe del Capasits destaca una historia que devolvió esperanza a la comunidad médica: el hijo de una madre seropositiva resultó libre de infección gracias a un seguimiento puntual durante el embarazo y el parto. “El menor fue evaluado de inmediato, y las pruebas confirmaron que no contrajo el virus. Seguirá en observación, pero todo indica que podrá ser dado de alta sin complicaciones”, informó Ortiz Brizuela.
398 pacientes bajo tratamiento y una lucha diaria por la vida
Actualmente, el Capasits atiende a 398 pacientes activos: 289 hombres, 85 mujeres y 24 personas transgénero. El equipo médico enfrenta un reto permanente no solo en la atención clínica, sino también en el acompañamiento emocional. En lo que va del año se han registrado 11 defunciones relacionadas con VIH, un promedio de una por mes.
La mayoría de los casos se concentran entre personas de 25 a 45 años, aunque también hay diagnósticos en jóvenes menores de 25 y adultos mayores de 50, un reflejo de que el virus no distingue edad ni condición social.
Reforzar la prevención y el diagnóstico temprano
Ante el repunte, las autoridades locales y estatales intensificaron las campañas de detección y concientización. “Nuestro objetivo es que nadie llegue en etapa avanzada. Estamos aplicando pruebas gratuitas en centros de salud, escuelas, universidades y centros laborales, en coordinación con el Imjuve y Servicios Médicos Municipales”, detalló Ortiz Brizuela.
El especialista enfatizó que un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento antirretroviral de inmediato, lo que mejora la calidad de vida, reduce el riesgo de transmisión y transforma la historia de quienes viven con VIH.
Detectar a tiempo puede cambiar el rumbo de una vida
El Capasits insiste en que las pruebas son gratuitas, seguras y confidenciales. Cada diagnóstico temprano no solo representa una oportunidad de vida para la persona, sino también una herramienta para frenar la propagación del virus en la comunidad.
“Detectar a tiempo salva vidas”, reiteró Ortiz Brizuela, quien hizo un llamado a la población a acudir a los módulos de salud o participar en las brigadas comunitarias. El mensaje es claro: el VIH sigue siendo una realidad que puede prevenirse, y la detección temprana es la clave para evitar más pérdidas.
