La niñez mexicana enfrenta una realidad preocupante: más de la mitad de las niñas, niños y adolescentes (NNA) viven en condiciones de pobreza, según datos recientes de la organización Aldeas Infantiles SOS, con presencia en 135 países y más de 75 años de trabajo humanitario.
De los poco más de 39 millones de infantes en México, uno de cada diez se ve obligado a trabajar para sobrevivir, y más de 1.6 millones crecen sin el cuidado de una familia, lo que representa una grave vulneración de derechos fundamentales.
Estas cifras fueron dadas a conocer durante la ceremonia del Galardón SOS 2025, en la que la organización destacó la importancia de crear alianzas sólidas entre el gobierno, la sociedad civil y el sector privado para transformar las condiciones de vida de la infancia y garantizar su derecho al desarrollo y la protección.
Pobreza y pérdida de cuidado parental: una doble crisis infantil
El informe presentado por Aldeas Infantiles SOS México subraya que millones de menores enfrentan pobreza multidimensional, lo que significa no solo carencias económicas, sino también limitaciones en educación, salud, nutrición y seguridad.
Además, un número creciente de niñas y niños carece de entornos familiares estables, lo que los coloca en riesgo de abandono, institucionalización o violencia. La directora ejecutiva de la organización en México, Diana Rosales Espinosa, señaló que esta situación exige acciones conjuntas y sostenidas para cambiar el rumbo de las nuevas generaciones.
“Cuando una empresa o institución cambia la vida de una niña o un joven, eso se mide en permanencia escolar, empleabilidad y entornos protectores”, afirmó Rosales, al destacar el valor del compromiso social que puede tener un impacto real en la vida de los menores.
Mantener unidos a los hermanos: un modelo de atención familiar
Uno de los pilares más importantes de Aldeas Infantiles SOS es su modelo de atención centrado en preservar los lazos familiares, especialmente entre hermanos. A diferencia de otras instituciones, esta organización prioriza que los menores que pertenecen a la misma familia no sean separados al ingresar a las aldeas, permitiendo que crezcan juntos en un ambiente estable y con apoyo emocional.
Este enfoque, explicó Rosales Espinosa, busca no solo cubrir las necesidades básicas, sino reconstruir vínculos afectivos y ofrecer a los niños un entorno de pertenencia. “Mantener unidos a los hermanos significa mantener viva su historia, su identidad y su esperanza”, expresó.
Reconocimiento a quienes impulsan el bienestar infantil
Durante la quinta edición del Galardón SOS 2025, la organización reconoció a diversas instituciones, gobiernos locales, empresas y figuras públicas que han trabajado por el bienestar de la infancia. Las categorías incluyeron Trayectoria, Bienestar, YouthCan, Conciencia social, Embajador de la niñez y la juventud, Periodismo con enfoque de derechos, Aliados del cambio e Impulsando los derechos de la niñez.
Entre los galardonados se destacó el H. Ayuntamiento de Atizapán de Zaragoza, reconocido en la categoría Aliados del cambio por implementar comedores comunitarios y programas de apoyo infantil, así como la diputada Mónica Herrera Villavicencio, de Morena, quien fue distinguida por su labor legislativa en la defensa de los derechos de la niñez.
Por su parte, Andrés Valverde, representante internacional de Aldeas Infantiles SOS, subrayó que la responsabilidad social y la inversión en la infancia son fundamentales para transformar las comunidades. “Invertir en la niñez es invertir en el futuro, y garantizar que cada esfuerzo tenga un impacto real”, enfatizó.
Educación, salud y empleabilidad: los pilares del cambio
Los proyectos impulsados por Aldeas Infantiles SOS y sus aliados abarcan áreas clave como educación, salud, nutrición y empleabilidad juvenil. La organización promueve la capacitación de jóvenes que crecieron en las aldeas para que puedan integrarse plenamente a la vida laboral y social, rompiendo los ciclos de pobreza y exclusión.
“Ver que quienes crecieron en nuestras aldeas hoy son adultos con una vida estable y autónoma es la mayor satisfacción”, expresó Valverde. Este resultado demuestra que las acciones de acompañamiento a largo plazo pueden generar transformaciones profundas y sostenibles.
El panorama que presenta Aldeas Infantiles SOS es un llamado urgente a la acción: la niñez mexicana continúa atrapada en un círculo de pobreza, desigualdad y falta de cuidado familiar. Sin embargo, también muestra que la cooperación entre sectores puede marcar la diferencia.
Fortalecer las políticas públicas, invertir en programas sociales y mantener el compromiso del sector privado son pasos esenciales para garantizar que cada niña y niño crezca protegido, educado y con oportunidades reales de desarrollo. Como señaló la organización, “invertir en la infancia es construir el futuro del país”.


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