La peor tormenta desde 2017: 73 mm de caos en la Ciudad de México
La noche del lunes 2 de junio y la madrugada del martes, la Ciudad de México vivió una de sus lluvias más intensas desde 2017. Una precipitación de 73 milímetros paralizó la capital y desató emergencias en 13 alcaldías. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, comparó la magnitud con la capacidad de la presa Madín: “10.2 millones de metros cúbicos de precipitación, casi del tamaño de la presa”, explicó.
Aunque el gobierno capitalino presumió que gracias al programa de desazolve se redujeron los reportes respecto a 2017, las imágenes de muebles flotando y vecinos sacando cubetas de agua desde sus hogares mostraron una realidad más dramática: la emergencia rebasó los esfuerzos institucionales.
Iztapalapa: epicentro del caos y la protesta
La alcaldía Iztapalapa fue la más afectada con 39 reportes, especialmente en colonias como Juan Escutia y San Lorenzo Xicoténcatl. Vecinos bloquearon la Calzada Ignacio Zaragoza con carretillas, ramas y llantas, exigiendo recursos para enfrentar las pérdidas y la limpieza de escuelas como la primaria “Pablo Rodríguez”.
“Cada año es lo mismo: nos inundamos y nadie nos escucha”, denunció Rosa Méndez, vecina de la zona, mientras cargaba cubetas llenas de agua de lluvia desde su sala.
Xochimilco: evacuaciones y deslizamientos de tierra
En Xochimilco, Protección Civil ordenó evacuaciones preventivas en Santiago Tulyehualco, Santiago Tepalcatlalpan y Xaltocan. También atendieron deslaves en San Francisco Tlalnepantla y removieron árboles caídos en San Mateo Xalpa. El personal de Servicios Urbanos y Seguridad Ciudadana trabajó horas extra para evitar mayores desgracias.
Benito Juárez: el reto del socavón y árboles caídos
En Benito Juárez, 25 contingencias pusieron en jaque a las autoridades. Hubo desde árboles y postes caídos hasta socavones y encharcamientos en colonias como Del Valle, Narvarte y Nápoles. Equipos de Blindar BJ 360°, Protección Civil y Servicios Urbanos atendieron las emergencias con maniobras para liberar vialidades y evitar riesgos mayores.
¿El plan de desazolve funcionó?
Clara Brugada destacó que su programa de desazolve —que limpió 270 km de drenaje entre febrero y mayo— redujo el número de reportes en comparación con 2017. Sin embargo, las afectaciones visibles, especialmente en Iztapalapa y Xochimilco, evidenciaron que la capacidad de respuesta sigue siendo insuficiente ante lluvias extraordinarias.
“Se atendieron 76 reportes por acumulamientos de agua en 13 alcaldías”, dijo Brugada en conferencia de prensa. Pero para los vecinos, las imágenes de muebles flotando, calles intransitables y daños materiales son un recordatorio amargo de que la infraestructura sigue siendo vulnerable.
El operativo Tlaloque 2025 y las pipas al límite
Para hacer frente a la emergencia, el gobierno desplegó el operativo Tlaloque 2025, que integró a la SEGIAGUA, SGIRPC, SSC, SOBSE, C5, Bomberos, CONAGUA y CAEM. Más de 10 plantas de bombeo trabajaron a su máxima capacidad y lograron desalojar 45 mil 319 litros por segundo de agua pluvial.
Aun así, la magnitud de la tormenta superó las previsiones y dejó a miles de familias con pérdidas materiales y reclamos de atención urgente.
La urgencia de un plan integral
La tormenta del 2 de junio demostró que, aunque se han hecho esfuerzos en desazolve y respuesta institucional, la Ciudad de México necesita un plan integral y recursos suficientes para enfrentar lluvias extraordinarias. La falta de inversión histórica en drenaje profundo y obras pluviales, sumada a la urbanización desordenada, convierte cada temporada de lluvias en una pesadilla para miles de familias. La capital requiere soluciones de largo plazo y no solo parches temporales para un problema que, año con año, pone en jaque la vida de los capitalinos


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