La península de Yucatán se mantiene como la región con mayor concentración de casos de leishmaniasis en México, al acumular 439 pacientes durante 2026, una cifra que representa un incremento cercano al 400% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando las autoridades sanitarias habían registrado únicamente 88 contagios.
De acuerdo con los datos del Boletín de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, con corte al 17 de octubre, los casos de esta enfermedad parasitaria aumentaron en 351 pacientes durante el último año, lo que equivale a un crecimiento del 398.9%.
El comportamiento de la enfermedad llama la atención debido a que, en menos de un año, los diagnósticos registrados en Quintana Roo, Campeche y Yucatán prácticamente se quintuplicaron.
Aunque la leishmaniasis no suele tener la misma presencia mediática que otras enfermedades transmitidas por insectos, como el dengue, su incremento representa un desafío para la vigilancia epidemiológica, especialmente en comunidades rurales y zonas donde existe contacto frecuente con ambientes selváticos.
La tendencia ya había sido advertida durante los meses anteriores. En junio, Quintana Roo encabezaba los casos de leishmaniasis en México, con 217 pacientes confirmados, mientras que para septiembre la cifra estatal había superado los 300 diagnósticos.
Quintana Roo concentra casi el 78% de los casos de leishmaniasis
Quintana Roo encabeza las estadísticas regionales con 342 casos de leishmaniasis durante 2026, equivalentes al 77.9% de todos los pacientes registrados en la península de Yucatán.
La cifra representa un incremento considerable frente al mismo periodo de 2025, cuando la entidad había reportado 64 contagios. Esto significa que, en un año, los casos aumentaron en 278 pacientes, lo que equivale a un crecimiento del 434.4%.
En segundo lugar se encuentra Campeche, con 64 casos acumulados, frente a los nueve registrados durante el mismo periodo del año anterior. Este comportamiento representa un incremento del 611.1%, siendo la entidad peninsular con el mayor crecimiento porcentual.
Por su parte, Yucatán acumula 33 pacientes, en comparación con los 15 reportados durante 2025, lo que representa un aumento del 120%.
Aunque los tres estados presentan incrementos respecto al año anterior, Quintana Roo concentra la mayor cantidad de personas afectadas, al registrar más de cinco veces los casos acumulados en Campeche y más de diez veces los contabilizados en Yucatán.
La situación resulta particularmente relevante porque el estado ha mantenido una tendencia de crecimiento durante buena parte del año.
En septiembre, La Verdad Noticias informó que Quintana Roo concentraba seis de cada diez casos de leishmaniasis registrados en todo México, con 310 pacientes confirmados hasta el 22 de agosto.
Desde entonces, el acumulado estatal aumentó en otros 32 diagnósticos, hasta alcanzar los 342 reportados en el corte más reciente.
Quintana Roo reporta dos nuevos casos durante la última semana
El informe epidemiológico también señala que, durante la semana más reciente de vigilancia, correspondiente al periodo que concluyó el 17 de octubre, se confirmaron dos nuevos casos de leishmaniasis en la península de Yucatán.
Ambos pacientes fueron reportados en Quintana Roo, mientras que Yucatán y Campeche no notificaron nuevos diagnósticos durante el mismo periodo.
Aunque la cantidad de casos recientes es menor en comparación con el acumulado anual, las cifras reflejan que la enfermedad continúa presente en la región.
La ausencia de nuevos diagnósticos en Yucatán y Campeche durante una semana tampoco significa que la enfermedad haya desaparecido, ya que su detección depende de la identificación de pacientes, la atención médica y la notificación a los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Además, debido a que los síntomas pueden confundirse inicialmente con otras afecciones de la piel, algunas personas podrían tardar en acudir a una unidad médica para recibir un diagnóstico.
Los datos forman parte del seguimiento que realiza la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, cuyos resultados se publican periódicamente en el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Esta herramienta permite conocer la evolución de distintas enfermedades en México, identificar cambios en su comportamiento y comparar los registros entre entidades federativas.
¿Qué es la leishmaniasis y cómo se transmite?
La leishmaniasis es una enfermedad provocada por parásitos del género Leishmania, que llegan al organismo humano mediante la picadura de pequeños insectos infectados, conocidos como flebótomos.
Estos insectos son diferentes de los mosquitos que transmiten el dengue y suelen encontrarse en determinados ambientes rurales, selváticos y áreas donde existen condiciones favorables para su reproducción.
En la península de Yucatán, la presencia de vegetación, zonas selváticas y actividades que implican contacto con estos ambientes puede favorecer la exposición a los insectos transmisores.
Sin embargo, la leishmaniasis no se transmite por el contacto cotidiano entre personas, como abrazar, saludar o compartir alimentos con alguien que presenta la enfermedad.
Existen diferentes formas de leishmaniasis. Una de las más conocidas es la cutánea, que afecta principalmente la piel y puede provocar lesiones que tardan semanas o meses en sanar.
También existen formas más graves, como la mucocutánea y la visceral, que pueden afectar otras partes del organismo y requieren atención médica especializada.
En México, la leishmaniasis cutánea es una de las presentaciones de mayor importancia epidemiológica, particularmente en regiones tropicales donde se encuentran los insectos transmisores.
¿Cuáles son los síntomas de la leishmaniasis?
Los síntomas de la enfermedad pueden variar dependiendo del tipo de leishmaniasis y de la respuesta del organismo de cada paciente.
En su forma cutánea, una de las manifestaciones más frecuentes es la aparición de una lesión en la piel que inicialmente puede parecer una pequeña roncha o protuberancia.
Con el paso del tiempo, esta lesión puede aumentar de tamaño y convertirse en una úlcera que tarda varias semanas o meses en sanar.
Una de las características que puede dificultar su identificación es que algunas lesiones no producen dolor intenso, por lo que las personas afectadas pueden retrasar la búsqueda de atención médica.
En las formas mucocutáneas pueden presentarse lesiones en tejidos de la nariz, boca o garganta, mientras que la leishmaniasis visceral puede provocar fiebre prolongada, pérdida de peso y aumento del tamaño del hígado o del bazo.
Debido a que las manifestaciones pueden confundirse con otras enfermedades, es importante acudir a una unidad médica cuando aparecen lesiones persistentes en la piel, especialmente después de haber permanecido en zonas donde existe presencia de insectos transmisores.
El diagnóstico requiere una valoración médica y, cuando corresponde, pruebas específicas para confirmar la presencia del parásito.
¿Cómo prevenir la leishmaniasis en Quintana Roo?
La prevención de la leishmaniasis se concentra principalmente en reducir el contacto con los insectos transmisores, especialmente durante actividades al aire libre en zonas rurales y selváticas.
Las personas que trabajan en el campo, realizan actividades forestales o permanecen durante periodos prolongados en ambientes con vegetación pueden tener mayor exposición a las picaduras.
Para disminuir el riesgo, las autoridades sanitarias recomiendan utilizar ropa que cubra brazos y piernas, aplicar repelentes adecuados y colocar mosquiteros o mallas protectoras en viviendas ubicadas en zonas de riesgo.
También es importante mantener limpios los alrededores de las viviendas y evitar la acumulación de materiales que puedan favorecer la presencia de insectos.
Aunque estas medidas pueden disminuir la exposición, no eliminan por completo la posibilidad de infección.
Por ello, la detección oportuna es fundamental para evitar que las lesiones avancen y reducir el riesgo de complicaciones.
Las personas que presenten heridas persistentes en la piel deben acudir a un centro de salud y evitar automedicarse o aplicar remedios caseros que puedan retrasar el diagnóstico.
Leishmaniasis mantiene una tendencia de crecimiento en la península
El incremento de casi 399% registrado durante 2026 coloca a la leishmaniasis entre los padecimientos que requieren especial atención en la península de Yucatán.
Los 439 casos acumulados hasta el 17 de octubre representan prácticamente cinco veces los 88 diagnósticos notificados durante el mismo periodo de 2025.
Aunque Campeche presenta el mayor crecimiento porcentual, con un aumento del 611.1%, Quintana Roo continúa siendo la entidad con mayor número de pacientes, al concentrar casi ocho de cada diez casos de la región.
El comportamiento de la enfermedad también confirma que el incremento no corresponde únicamente a una semana de vigilancia, sino a una tendencia observada durante varios meses.
Sin embargo, las cifras disponibles no permiten determinar por sí solas qué factores explican el aumento de los diagnósticos, por lo que se requiere un análisis epidemiológico más amplio.
Mientras tanto, la vigilancia sanitaria, la identificación de casos y la atención médica oportuna serán fundamentales para conocer la evolución de la enfermedad durante los últimos meses de 2026.
Con 342 casos en Quintana Roo, 64 en Campeche y 33 en Yucatán, la península mantiene una importante concentración de diagnósticos de leishmaniasis, una enfermedad que, pese a ser menos conocida que otros padecimientos transmitidos por insectos, continúa representando un riesgo para la salud pública.




