En México, cerca de 60 millones de personas son susceptibles de requerir cuidados. Sin embargo, la mayor parte de esta necesidad es cubierta en el ámbito privado y sin pago. Según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (Enasic), en el 64.5% de los casos, esta atención es proporcionada por familiares o personas del entorno cercano, lo que perpetúa un «trabajo invisible».
La carga de esta labor recae de manera desproporcionada en las mujeres. Las cifras revelan que las mexicanas dedican un promedio de 63.7 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.
Esta cifra es alarmante cuando se compara con el tiempo que invierten en actividades laborales pagadas, que promedia 33.8 horas. En total, se estima que el 75.1% de las personas que realizan estas tareas de cuidado son mujeres.
El impacto económico de esta labor es inmenso, aunque rara vez se reconoce. Para el año 2023, el valor económico de este trabajo no remunerado equivalía al 26.3% del Producto Interno Bruto nacional. A pesar de su importancia, las cuidadoras enfrentan un acceso limitado a apoyos formales y una alta carga física, emocional y financiera.
El cuidado en enfermedades hematológicas
En el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, organizaciones civiles y la biofarmacéutica Takeda hicieron un llamado a reconocer esta labor. La situación se vuelve más demandante al cuidar a personas con enfermedades crónicas o incapacitantes.
Junto a la Fundación de Alba y Unidos, la Asociación Pro Trasplante de Médula Ósea, Takeda realizó la investigación «El valor del cuidado y acompañamiento en cánceres hematológicos». Este estudio busca identificar los retos de quienes cuidan a pacientes con leucemia, linfoma o mieloma múltiple.
En estas enfermedades, el 70% de los diagnósticos se realizan en etapas avanzadas. El cuidado implica un acompañamiento emocional constante, el manejo de tratamientos complejos y el conocimiento sobre medicamentos inmunosupresores. Esto genera una transformación profunda en la vida cotidiana de quien cuida.
Visibilizar y apoyar a quienes cuidan
Fernanda Bueno, directora médica de Takeda México, destacó que el papel de las personas cuidadoras es fundamental. Son ellas quienes acompañan a sus familiares durante los momentos de mayor vulnerabilidad, y su labor va mucho más allá de asistir a una cita médica.
Bueno explicó que esta tarea implica asumir una carga física, emocional y mental que, muy a menudo, se hace en solitario. Por esta razón, es crucial visibilizar y apoyar a quienes asumen este rol.
Las organizaciones concluyeron reafirmando su compromiso de promover una cultura de cuidado con perspectiva de género, reconociendo esta tarea como una prioridad social. «Detrás de cada persona que enfrenta una enfermedad hay alguien brindando tiempo, esperanza y calidad de vida. Hoy y todos los días debemos cuidar a quienes cuidan», finalizaron.


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