La península de Yucatán ha enfrentado una alta mortalidad por enfermedades del corazón, diabetes y tumores malignos, que durante años han sido las principales causas de muerte en la región. Esto ha obligado a las autoridades a implementar múltiples programas y campañas preventivas que, hasta la fecha, nos han mostrado resultados efectivos.
Esta situación nuevamente se ha reflejado en las cifras oficiales presentadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su informe sobre las defunciones registradas de enero a septiembre de 2024, destacando nuevamente a estas tres enfermedades como las principales causales de muerte en los tres estados de la península.
Durante el periodo registrado, las enfermedades de corazón provocaron la muerte de 5,268 personas en los tres estado de la península, siendo Yucatán la entidad con más casos registrados, pues hasta este último corte, se notificaron 3,069 casos.
A estas cifras le siguió Campeche que, durante este mismo periodo se notificaron 1,127 fallecimientos y Quintana Roo con 1,072 casos. Cabe mencionar que los fallecimientos por enfermedades del corazón abarcan una serie de patologías asociadas a padecimientos crónicos como malformaciones en estructuras del sistema cardiáco y agudos como los infartos u obstrucciones en arterias.
Por género, el informe especifica que los hombres han sido los que han registrado una mayor mortalidad por enfermedades cardíacas en la península, representando 2,376 de los fallecimientos, en comparación a las 2,324 mujeres que perdieron la vida por estos padecimientos.
Muertes derivadas de un efecto dominó
En México, entre el 30 y 80 por ciento de los pacientes que fallecieron por una enfermedad cardíaca tenían antecedentes de diabetes tipo 2 en su historial clínico. Esta condición también es considerada una de las principales causas que contribuyeron a la complicación de su condición y, en muchos casos, les arrebató la vida.
El cardiólogo Arturo Castán, explicó que la diabetes es una enfermedad que requiere un compromiso constante por parte de los pacientes. Sin embargo, muchos la subestiman, lo que contribuye a un mayor deterioro de su organismo.
“Es como un efecto dominó, el mal manejo de la diabetes en pacientes que son diagnosticados y que no se apegan al tratamiento, es lo que le da herramientas a esta enfermedad para que con el tiempo surjan complicaciones.
“Tiene sentido que ambas enfermedades se mantengan como las principales causas de muerte, la diabetes es un factor muy importante para los infartos, porque las condiciones de estos pacientes aumenta la presión arterial, la concentración de colesterol, lo que termina dañando las arterias o causando una oclusión que termina en un infarto”, mencionó.
De acuerdo con los datos del Inegi, la diabetes ocasionó la muerte de 2,834 personas en la península. Estos fallecimientos están relacionados principalmente con infartos, así como con daños en órganos vitales, como los riñones, y complicaciones derivadas de infecciones por otras enfermedades.
Yucatán fue el estado con el mayor número de casos, reportando 2,834 muertes, seguido de Quintana Roo con 886 y Campeche con 1,523. La mortalidad por diabetes es más alta en mujeres, con casos notificados, en comparación con los 1,311 fallecimientos registrados en hombres.
Intentos fallidos en la prevención
Pero este panorama epidemiológico sobre las principales causas de muerte en la península e incluso en México, no es algo nuevo, es una situación que se ha venido replicando desde la década de los 90’s, propiciado por la globalización y los tratados comerciales, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que facilitaron la entrada masiva de alimentos procesados y la proliferación de cadenas de comida rápida en el país.
Este ha sido uno de los principales problemas de salud pública que, desde entonces, no se ha logrado erradicar. A pesar de los esfuerzos de los tres órdenes de gobierno, con medidas como la prohibición de comida chatarra en las escuelas o campañas de concientización desde el sector público de salud, estas iniciativas han quedado solo en simples intentos.
“La obesidad es el factor número uno en esta cadena que termina en la muerte, pero es una situación que no ha sido abordada de forma correcta por los gobiernos, al final del día, por más que lo prohiban, las personas siempre van a encontrar la forma de comer unas papitas, de tomarse una coca, de fumarse un cigarro”, explicó el cardiólogo Arturo Castán.
Recordó que las enfermedades del corazón, la diabetes y los tumores, que hoy representan las principales causas de muerte en la península, son padecimientos que pueden ser prevenidos desde casa. Sin embargo, existen factores socioeconómicos que siempre van a poner un alto a las iniciativas del gobierno.
“El centro de toda esta situación, radica en el hogar y en el entorno en el que nos desenvolvemos. Influye mucho los hábitos de la casa, las personas con las que se pasa tiempo y la dinámica laboral de cada persona, porque el estrés también propicia esta condición. La falta de acceso a una alimentación saludable también es otro factor.
“Hoy vemos muchos alimentos procesados que no solo ocasiona el sobrepeso y la obesidad, sino que también tienen sustancias propician el desarrollo de los tumores cancerígenos”, dijo.
Agregó que como toda enfermedad, siempre es importante llevar a cabo el monitoreo preventivo, que es un determinante para el desarrollo y diagnóstico oportuno, sobre todo en pacientes que tengan un mayor número de factores de riesgo.
