La salida temprana del hogar perdió fuerza entre las nuevas generaciones en México. De acuerdo con la Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER) 2025, el porcentaje de personas que se independizó antes de cumplir 18 años bajó de 31.1% en la cohorte nacida entre 1961 y 1967 a 16.9% entre quienes nacieron de 1998 a 2007.
Este cambio permite observar una transformación en las trayectorias de vida. En generaciones anteriores, dejar la casa familiar antes de la mayoría de edad era más frecuente; en las más jóvenes, esa decisión se ha retrasado.
Uno de los elementos que ayuda a entender esta tendencia es la mejora en las condiciones materiales durante la infancia. La encuesta muestra que los hogares en los que crecieron las generaciones recientes tuvieron mayor acceso a bienes y servicios básicos.
La televisión, por ejemplo, pasó de estar presente en 49.9% de los hogares de infancia de la generación 1961-1967 a 93.5% en la cohorte 1998-2007. El refrigerador aumentó de 44.8% a 90.5%, mientras que la lavadora pasó de 25.3% a 76.2%.
También hubo avances en las condiciones de vivienda. La disponibilidad de baño dentro de la casa subió de 41.5% a 83.2%, y la calle exterior con pavimento pasó de 30.4% a 64.2% entre las mismas generaciones.
Estos datos no significan que todos los jóvenes vivan sin carencias, pero sí reflejan que una parte importante creció en hogares con más equipamiento, mejores servicios y mayores condiciones de estabilidad que las generaciones previas.
La encuesta también muestra cambios en el sostén económico familiar. El padre como principal proveedor bajó de 71.9% a 57.5%, mientras que la madre aumentó de 9.9% a 17.3% y el sustento compartido entre padre y madre pasó de 9.8% a 20.2%.
Diferencias entre hombres y mujeres
La reducción en la salida temprana del hogar fue más marcada entre los hombres, que pasaron de 24.3% a 12.3%. En las mujeres, el descenso fue de 35.9% a 21.2%, aunque ellas siguen registrando una mayor proporción de independencia antes de los 18 años.
La diferencia territorial también se mantiene. Entre mujeres de localidades rurales, 32.9% salió del hogar antes de los 18 años en la generación más joven, frente a 18.6% en zonas urbanas.
En conjunto, la EDER 2025 muestra que las nuevas generaciones tienden a permanecer más tiempo en casa, en un contexto donde sus hogares de infancia tuvieron mayor acceso a bienes, servicios y equipamiento.
TAMBIÉN INICIAN SU VIDA SEXUAL MÁS TEMPRANO
Otro cambio relevante aparece en el inicio de la vida sexual. A nivel nacional, la edad mediana de la primera relación sexual se mantuvo en 18 años en las tres primeras cohortes, pero bajó a 17 años en las dos generaciones más recientes.
Aunque el inicio de la vida sexual se adelantó, el uso de métodos anticonceptivos antes de los 18 años aumentó de forma sostenida. Pasó de 2.4% en la cohorte 1961-1967 a 13.4% en la generación 1998-2007.
El cambio también se observa por sexo. En las generaciones mayores, las mujeres reportaban más uso de anticonceptivos; en la cohorte más joven, los hombres registraron 14.3%, frente a 12.5% en mujeres.
Al mismo tiempo, la maternidad y paternidad temprana disminuyeron. El porcentaje de personas que tuvo a su primera hija o hijo nacido vivo antes de los 18 años bajó de 15.9% a 10.8%.
La reducción fue más visible en las mujeres, aunque ellas siguen concentrando los mayores porcentajes: pasaron de 22.5% a 17.1%. En los hombres, el registro bajó de 6.6% a 4.3%.
En términos generales, la encuesta muestra un cambio generacional: la vida sexual inicia antes, pero con mayor uso de anticonceptivos y menor proporción de maternidad o paternidad temprana.


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