Joven en silla de ruedas inspira reforma para transporte accesible en Quintana Roo

Joven en silla de ruedas inspira reforma para transporte accesible en Quintana Roo
Joven en silla de ruedas inspira reforma para transporte accesible en Quintana Roo

Un joven del sur de Quintana Roo, que todos los días enfrenta la imposibilidad de subirse a una combi rural o de resguardarse de la lluvia mientras espera el transporte público, se ha convertido en el punto de partida de una iniciativa de reforma que podría cambiar el diseño de la infraestructura pública en todo el estado.

La diputada del Partido del Trabajo, Diana Gutiérrez, presentó una propuesta legislativa que busca garantizar el derecho a la movilidad y la accesibilidad de las personas con discapacidad en espacios públicos, edificios gubernamentales y paraderos de transporte. La reforma plantea modificar la Ley para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad del estado de Quintana Roo.

“Tenemos que reconocer el derecho de toda persona a moverse con libertad, dignidad y seguridad en los espacios que nos pertenecen a todas y todos. Una sociedad justa no es la que solo reconoce los derechos, sino la que los garantiza con acciones firmes”, dijo.

La propuesta surge tras la petición directa de un joven del distrito 14, ubicado en la zona de la Ribera del Río Hondo, quien explicó a la diputada que los paraderos rurales carecen de adecuaciones mínimas para acomodar su silla de ruedas. Cuando llueve, no tiene dónde cubrirse. Cuando hace sol, tampoco hay sombra. Y cuando pasa una combi, no puede subir sin ayuda.

“Las personas con discapacidad sobreviven a la ausencia de accesibilidad todos los días, en todo momento. No podemos seguir normalizando estas barreras”, expresó la diputada Gutiérrez. 

Señaló que su iniciativa busca que todos los niveles de gobierno trabajen juntos para eliminar obstáculos físicos y urbanísticos que impiden el desplazamiento autónomo de quienes viven con alguna discapacidad.

La reforma propone la implementación obligatoria de rampas, señalización táctil, elevadores, espacios designados y formatos accesibles en la infraestructura pública. También establece que los inmuebles que no cumplan con estos criterios podrían ser sancionados, desde la suspensión de licencias hasta la clausura de obras nuevas.

“La inclusión no puede seguir siendo un discurso. Tiene que ser una práctica diaria, un compromiso real. Esta iniciativa es una muestra de un gobierno humanista que prioriza la dignidad humana y la justicia social”, comentó.

Entre los cambios más relevantes se encuentra también el derecho de las personas con discapacidad visual a ingresar con perros guía a cualquier inmueble o establecimiento, así como la obligación de ofrecer atención preferente, pronta y diligente en trámites y servicios públicos.

“Debemos asegurar el diseño universal y las adecuaciones razonables como principios obligatorios, no como favores. En equipo, vamos a seguir fortaleciendo los derechos de las personas con discapacidad y transformando vidas”.

La iniciativa fue turnada a comisiones, donde se analizará su viabilidad jurídica y presupuestal. De aprobarse, representaría un paso decisivo hacia un Quintana Roo más justo, accesible e incluyente. Y todo, gracias a la voz de un joven que, desde su silla de ruedas, decidió no quedarse callado.

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