La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo reveló avances en la investigación del asesinato de Evaristo Gómez Díaz, líder cañero de la Ribera del Río Hondo, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 12 de mayo junto al de sus dos escoltas en un cañaveral cercano al panteón de la comunidad de Sacxán. Según confirmó el fiscal Raciel López Salazar, ya se tienen identificados a los presuntos responsables y se sigue una “línea de investigación muy fuerte” relacionada con la sucesión del sindicato que presidía la víctima.
En conferencia de prensa, el titular de la FGE declaró que “vamos muy bien, estamos haciendo las tareas” y afirmó que se ha profundizado la investigación con el Grupo Interinstitucional. La principal hipótesis gira en torno a tensiones internas por el control de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), organización que Gómez Díaz encabezaba desde hace varios años.
Los cuerpos fueron descubiertos por un jornalero que transitaba por una brecha y notó bultos extraños entre los surcos del campo. Al acercarse, se percató del triple homicidio y dio aviso a las autoridades. Peritos del Servicio Médico Forense confirmaron que las víctimas presentaban múltiples impactos de bala y signos de tortura.
La escena fue asegurada por elementos de diversas corporaciones, mientras personal especializado recolectó pruebas para integrarlas a la carpeta de investigación. El caso ha generado indignación entre los productores cañeros del sur de Quintana Roo, quienes exigen justicia y mayor seguridad. La ULPCA representa a cientos de agricultores en la región y ha sido históricamente un eje de poder en las dinámicas económicas y políticas locales.
Cabe recordar que Gómez Díaz ya había sido víctima de violencia en el pasado. En febrero de 2022 fue secuestrado en la carretera Juan Sarabia–Ucum junto al ganadero Sergio Crisanto Mortero. Aunque ambos fueron liberados horas después, el líder cañero apareció con huellas de tortura. La familia optó entonces por no presentar denuncia.
Con este antecedente, las autoridades no descartan que el crimen reciente haya sido premeditado y vinculado a viejos conflictos dentro del gremio.
