La circulación de un video en redes sociales ha provocado una ola de indignación y debate público en torno a la ética profesional en el sector salud en México. En el clip, grabado presuntamente dentro de una unidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Irapuato, Guanajuato, se observa a dos médicas internas utilizando un filtro digital de payaso mientras se ríen. Al fondo, se escuchan los gritos de dolor de una paciente que aparentemente estaba siendo atendida en ese momento.
La escena, difundida inicialmente en X y después replicada en Facebook y TikTok, generó reacciones inmediatas. Los usuarios señalaron falta de sensibilidad, empatía y respeto hacia la dignidad de una persona en una situación vulnerable. La percepción generalizada es que el video no solo refleja una acción aislada, sino un problema más profundo relacionado con la formación y supervisión del personal en prácticas.
Reacciones en redes: “No se juega con el dolor de los pacientes”
Miles de internautas expresaron molestia y tristeza al ver el video, considerando que el dolor humano jamás debe ser motivo de burla. Colectivos ciudadanos y organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de pacientes señalaron que la atención médica debe sustentarse en principios éticos sólidos que protejan la integridad física y emocional de quienes buscan atención.
Para muchos, el episodio simboliza una desconexión entre la preparación técnica y la sensibilidad humana necesaria en el cuidado de la salud.
La indignación llevó a que el caso se analizara más allá del hecho puntual: se cuestiona cómo se enseña la empatía en la formación médica y qué mecanismos existen para supervisar conductas inapropiadas.
El IMSS abre investigación y promete sanciones
Ante la creciente presión pública, el IMSS informó que se inició una investigación interna para determinar responsabilidades y aplicar sanciones en caso de confirmarse la identidad y participación del personal involucrado.
La institución fue clara en su postura: comportamientos que atenten contra la dignidad de las personas no serán tolerados.
El comunicado del IMSS también recordó que el respeto, la empatía y la responsabilidad ética son pilares fundamentales de la atención médica, comprometiéndose a reforzar mecanismos de supervisión y capacitación.
El debate más amplio: la formación ética en el sector salud
Profesionales de la salud y docentes universitarios aprovecharon la conversación pública para recordar que la medicina es, ante todo, una práctica humana.
El conocimiento técnico, por sí solo, no es suficiente: la relación médico-paciente requiere escucha, sensibilidad y respeto.
Este caso evidencia la necesidad de fortalecer la formación ética desde las aulas y durante las prácticas clínicas, así como de promover una cultura institucional que priorice la dignidad humana.
Llamado social: reforzar la empatía y la calidad en la atención
Mientras el video sigue circulando y acumulando comentarios de desaprobación, la exigencia es clara: garantizar que situaciones similares no se repitan.
Usuarios y colectivos piden mayor supervisión, capacitación continua y mecanismos más ágiles para reportar y sancionar comportamientos que transgredan la ética médica.
La sociedad espera que este caso sirva como punto de inflexión para reflexionar sobre la importancia de la calidad humana en el servicio sanitario.
