El silencio en los pasillos de la vocacional 7 del IPN se rompió con el clásico huélum. Entre aplausos y lágrimas, estudiantes y maestros rindieron homenaje al profesor Jorge Islas Flores y al joven Juan Carlos Sánchez Blas, ambos víctimas de la explosión en Iztapalapa.
“Cuando pasaron lista y escuchamos sus nombres, todos gritamos: ¡presente!”, relató Jimena, alumna del plantel.
Con moños blancos en el pecho, la comunidad politécnica despidió a sus compañeros con veladoras encendidas y cartulinas llenas de mensajes solidarios.
El adiós en La Paz: un maestro fundador
En la Preparatoria Oficial 327 de La Paz, más de 400 personas se reunieron para despedir a Eduardo Noé García Morales, docente fundador de la institución. La directora recordó cómo luchó por levantar la escuela en la cima del cerro Lomas de San Sebastián.
Entre lágrimas, alumnos y colegas hablaron de su carisma y pasión por la enseñanza: inglés, matemáticas, arte y deporte fueron las materias que marcaron a generaciones enteras.
Un eco en la UNAM: homenaje a Ana Daniela
En la FES Cuautitlán, el eco del dolor llegó con el homenaje a Ana Daniela Barragán Ramírez, estudiante de Ingeniería en Alimentos. Sus maestros destacaron su entusiasmo y dedicación.
“El aula y los pasillos guardarán su recuerdo”, dijo la doctora María Guadalupe Sosa, mientras el rector Leonardo Lomelí Vanegas pidió un minuto de silencio en su memoria.
La heroína de Iztapalapa: Alicia Matías
La tragedia también dejó la historia de Alicia Matías Teodoro, la abuelita que protegió a su nieta durante la explosión. Aunque inicialmente se informó por error su fallecimiento, anoche se confirmó la noticia.
El gobierno capitalino ofreció disculpas por la confusión y reiteró que 53 personas continúan hospitalizadas mientras las familias siguen en espera de la recuperación de sus seres queridos.
Voces de esperanza en medio de la tragedia
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, visitó hospitales y prometió acompañar a las familias en todo el proceso. Afuera de la estación Aztahuacan del trolebús elevado, jóvenes instalaron un centro de acopio para apoyar a los heridos.
Con once víctimas confirmadas y más de medio centenar de heridos, la explosión en Iztapalapa no solo dejó luto, sino también un ejemplo de unidad y resiliencia en las comunidades educativas.
La memoria como fuerza colectiva
Los homenajes en escuelas del IPN, UNAM y Edomex muestran cómo la tragedia no solo enluta, sino que también fortalece el tejido social. El recuerdo de los maestros y alumnos quedará como símbolo de resistencia, esperanza y amor por la educación.


TE PODRÍA INTERESAR