Los hogares con menores ingresos en México enfrentan 3.5 veces más carencias en salud que los de mayor ingreso, según la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Estos datos se basan en la medición de pobreza publicada recientemente por el Gobierno de México.
Durante la conferencia “Desarrollo con equidad en un país de contrastes”, la ONG destacó que, aunque la pobreza en el país ha disminuido, persisten brechas significativas en acceso a servicios de salud, educación y vivienda.
Rogelio Gómez, presidente de la organización, explicó que los hogares de mayor ingreso pueden recurrir a servicios privados de salud, mientras que los hogares más pobres no tienen esa opción. Esto refleja un reto clave para las políticas públicas en materia de equidad.
Reducción de pobreza no iguala oportunidades
Aunque la Medición de la Pobreza 2024 del Inegi reveló una reducción de 8,3 millones de personas en situación de pobreza, especialistas señalan que los avances económicos no garantizan un desarrollo equitativo. La pobreza pasó del 41,9 % en 2018 al 29,6 % en 2024, y la pobreza extrema disminuyó del 7 % al 5,3 %.
Graciela Teruel, investigadora de la Universidad Iberoamericana, señaló que la disminución se debió principalmente a ingresos laborales, pero advirtió que el crecimiento económico limitado y los incrementos del salario mínimo podrían dificultar mantener esta tendencia.
Por su parte, Guillermo Cejudo, del CIDE, destacó la desigualdad territorial en México, donde la experiencia de vida y acceso a servicios sociales varía según el estado de nacimiento. Esto evidencia que la reducción de la pobreza no elimina las brechas profundas de desigualdad en salud, educación y vivienda.
El análisis de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza subraya que el país debe fortalecer políticas públicas que garanticen acceso equitativo a servicios básicos, especialmente para los hogares más vulnerables.


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